Emails. Hotmails. Citas. Lucha recalcitrante contra la rutina. Sí tú, mujer de piel aburrida y cabeza agitada: cómo te odio. Aparecen la invitada 1 y el invitado 2. La primera lleva un melón bajo el brazo. No es un melón cualquiera. Es el hijo preferido de unos tenderos del Mercabarna. O sea que podemos asegurar que brota miel de su vientre. El invitado 2 trae un vino que se llama Llàgrimes. Yo le miro mal y le digo que la próxima vez me traiga el Risas, porque no estoy yo para mucho llanto. Y nos lee la composición del vino alegremente, y lleva garnatxa y ull de llebre, nombres maravillosos para cepas de no sé dónde pero que no son del Priorat. Remato con esmero unos spaghetti a la carbonara después de ir al super semi-ruso de mi barrio. La leche arrasada y la gente tranquila pero con mirada en plan la que se avecina.
Subimos en procesión a la terraza. Antenas soldado nos vigilan pero prometen ser discretas. Y una suave brisa de esas que cierran los días maravillosamente nos acaricia los brazos. Y enciendo una vela de esas que robas en las bodas, no sabes ni por qué, pero que en el momento tiene todo el sentido del mundo. Y comemos. Y hablamos. De aires acondicionados, viajes a Bali, modelos de vida que queremos seguir o no. De un día que no contesté a una nota que el invitado 2 dejó en mi teclado. Y de la frase tengo que hacer algo con mi vida. Me tomo vinos de Llàgrimas como si nada y me acuesto feliz. Y pienso: belleza.
jueves, 12 de junio de 2008
miércoles, 11 de junio de 2008
Un pie detrás de otro
Que si va a haber bofetadas por llenar el depósito de gasolina. No, gracias. Que si 10 km. de colas. Tampoco. En fin, tomando medidas paralelas y voluntarias como volver a casa andando, me dispongo a encadenar pasos, a ver qué pasa. Y la verdad es que me gustó. Porque a pesar de que se nos han mojado hasta los codos con tanta lluvia, los árboles y todo lo que contenga el verde están preciosos. Todo se percibe como más frondoso, apetecible. Dan ganas de acurrucarse debajo de algún magnolio y despertarse justo a la hora de tomarse un martini y luego seguir para casa.
Las ventajas de caminar es que observas de nuevo las cosas a ritmo humano. Los adolescentes que se meten mano en bancos perdidos por los adoquines, las tiendas de anticuarios iluminadas con luz mortecina esperando a algún millonario ocioso para que se lleve esos bustos de Venus de malaquita, las peluquerías cerradas. Es agradable el aire veraniego en la cara, las calles a penas transitadas, los edificios relucientes.
Mi cliente tarugo me reclama. Disfrutad de lo disfrutable.
Las ventajas de caminar es que observas de nuevo las cosas a ritmo humano. Los adolescentes que se meten mano en bancos perdidos por los adoquines, las tiendas de anticuarios iluminadas con luz mortecina esperando a algún millonario ocioso para que se lleve esos bustos de Venus de malaquita, las peluquerías cerradas. Es agradable el aire veraniego en la cara, las calles a penas transitadas, los edificios relucientes.
Mi cliente tarugo me reclama. Disfrutad de lo disfrutable.
martes, 10 de junio de 2008
Cómo levantarse con una piedra en la cabeza
Te suena el despertador y lo paras. En el intervalo te da tiempo incluso a soñar y de repente como empujado por un resorte invisible se te abren los párpados y ves que el reloj corre cabrón y que inevitablemente ya llegas tarde. Un día. Dos. Tres. Me aburro. No sé por qué estamos domesticados de esta manera. Por que estamos condenados a repetir. Parar relojes. Cruzar semáforos. Ver las mismas caras. Luego piensas inevitablemente en la gente que vive en un vertedero inhalando vete tú a saber qué está mucho peor. El malestar se te instala en la zona del esternón y la ilusión va menguando. El conformismo se constata como moneda de cambio imperante. Se te van colando lagrimitas por el metabolismo y se va tejiendo una gran red de color gris que te atrapa y que es íntima amiga del despertador. En fin, así hasta que un día, en la ducha sin ir más lejos, secándote la zona de las cejas ves que no puedes más. Pero el juego consiste en tener algo que hacer, para poder escribirlo en la zona del DNI y para que tu madre se lo pueda contar a sus amigas. Sí, se dedica a empaquetar chorizos, a organizar seminarios de patologías tropicales. En fin, mañana espero secarme la zona de las cejas con más alegría. Tengo la teoría de que si lo cuento, es menos.
lunes, 9 de junio de 2008
Surviving los 30
Queridos amigos, one more time, un lunes esta vez regado de sol, aquí nos hallamos. La diferencia es que hoy ya es el segundo día de los 30, o en plan promoción Carrefour 29 +1. Tuvimos fiesta bacanal el sábado, con poli incluida, la verdad es que parecían dos clicks de playmobil vestidos de guardias y yo ni me di cuenta y el pobre de mi vecino hizo de persona civilizada y habló con ellos. Yo les hubiera contado cuatro chistes, pero gracias a la nefasta combinación de bebidas de turno sólo me dedicaba a sonreír en plan Isabel Preysler.
Para mi gusto fue una fiesta chula. Faltó un poco de horterada, pero es que la gente insisite en beber y debatir temas del estilo crees que la dieta de los cachalotes es equilibrada? La vida del publicista es un gran espejismo? El mundo artístico barcelonés es una auténtica mierda? Entonces a mí me entra sueño y pereza y pienso, esto no es una academia de arte y ensayo. Esto no es una peli de Antonioni. Yo me voy con la sección animada de la fiesta, de alma gallega, y levantamos los brazos como juncos nocturnos y nos lo pasamos la mar de bien. Faltaron mis vecinas, pero bueno. No puede ser todo a la vez. Me regalaron una lámpara pájaro, una tumbona y cosas muy bonitas. No me puedo quejar. Muere sólo, vive en grupo. Felicidad. No sé si colgar una foto porque la maquetación queda de mier-da. De todos modos, gracias a todos por venir y por ser tan majos.
Para mi gusto fue una fiesta chula. Faltó un poco de horterada, pero es que la gente insisite en beber y debatir temas del estilo crees que la dieta de los cachalotes es equilibrada? La vida del publicista es un gran espejismo? El mundo artístico barcelonés es una auténtica mierda? Entonces a mí me entra sueño y pereza y pienso, esto no es una academia de arte y ensayo. Esto no es una peli de Antonioni. Yo me voy con la sección animada de la fiesta, de alma gallega, y levantamos los brazos como juncos nocturnos y nos lo pasamos la mar de bien. Faltaron mis vecinas, pero bueno. No puede ser todo a la vez. Me regalaron una lámpara pájaro, una tumbona y cosas muy bonitas. No me puedo quejar. Muere sólo, vive en grupo. Felicidad. No sé si colgar una foto porque la maquetación queda de mier-da. De todos modos, gracias a todos por venir y por ser tan majos.
jueves, 5 de junio de 2008
Yo también soy peligrosa
Cuenta la dueña de este blog que el champán rosa es peligroso. Pero quiere constatar que ella también puede infringir las leyes actuales y sacar un par de escopetas de balines y liarla gorda. Y pasar a engrosar el grupo de los peligrosos. He estado inmersa extrañamente en el modo copy domesticada, o sea, te pasan trabajo de mier-da y tú pones cara de oh yes, dame tres más como este y te despides del que te da el papelito con las tareas con la mirada del marine, para acto seguido ponerte la Carrá en el Youtube y cagarte en todo. Y pensar, esta mujer sí parece que se divertía, aunque dudo que todo el rato. ¿Porque sabéis qué os digo? Que este verano va a haber tantos cruceros en el Mediterráneo, y en el mar Báltico y en el Adriático, que aquello va a parecer el Carrefour. Y todos los pescados con las aletas malheridas y ya los cuatro delfines que quedaban, despídete, que se van a ir a Lloret de Mar a jugar al Bingo o a algún juego de sobremesa mientras envejecen sin que les toquen los huevos los de los cruceros con tanta fotito y tanta fantasía de aleta y Flipper. Ahora tengo que hacer una promoción de Ahorra ya en el **** crucero y no quiero hacerla. Me niego, ni que sea durante 23 minutos, que es lo que llevo ya de retraso. Y luego pienso, mira, que se acaben los mares, total, si con la hecatombe que cuentan los telediarios que se avecina si no morimos por inhalación de gases será por ingestión de pulpo a la americana manipulado genéticamente. Tengo incontinencia mental esta tarde. Voy a hacerlo. Y eso que soy fan del mar y las sardinas. Espero que me lo perdonen.
miércoles, 4 de junio de 2008
Una piscina no es una oficina
En el plano de lo deportivo, me quedo con las piscinas. Nada de sudor, a no ser que sea estrictamente necesario. Nada de lycra, ni de botellas de agua. Por eso yo y la piscina somos viejas amigas. Los últimos cursos de la carrera me los saqué por mi cabezón y por la piscina, porque mi sistema nervioso estaba aún más alterado que ahora. Entonces te vistes de sirenita, saltas en plan 1, 2, 3 y dejas de hablar, sólo piensas a ráfagas y avanzas, avanzas, avanzas y ves piernas y cuerpos en carriles contiguos que hacen lo mismo. En silencio. Sumergidos en un nuevo código de gestos y brazos semi curvados. La otra piscina a la que iba era más chula. La de ahora es un poco desmadre. Sin faltar, muchos abuelitos que van a su ritmo de abuelito y que cualquiera les dice nada. Luego están los hipermusculados que creen que van a batir algún tipo de récord en esta piscina dejada de la mano de Dios que no consta ni en el registro de piscinas. Y luego los estresados en general. Los que te tocan los pies en plan estoy detrás, nada más rápido. LO ODIO. Les miro con cara de bulldog con gafas azules y sigo mi ruta de sardina. Ojalá les de a todos por el body-building y me dejen ahí sola, flotando sin más.
martes, 3 de junio de 2008
El efecto babosa
Me arrastro por la cama, por el suelo, por la mesa, hasta que llego en plan picassiana al trabajo y me acomodo en mi pequeño bungalow. Supongo que es la resaca de San Sebastián, con agujetas incluidas y eso que no participé en ningún triatlón que yo recuerde. Bueno, quizás en marcha libre debajo de la lluvia y bailes tribales a más de 40 grados. San Sebastián es bonito, la verdad. Hay espacio, el mar, la ciudad abierta en canal respira el Cantábrico, huele a mar, la comida está buena, y todo te parece perfecto. Supongo que para vivir ya es otro asunto. Y luego como experimento antropológico también es interesante. Ver el desfile de publicistas y sus outfits exclusivos salidos de los cuatro puntos cardinales del planeta, boutiques selectas, armarios de las abuelas y ópticas que todavía no se han construído, así como modelos experimentales de gafas. Y ya. Es eso el festival, una exhibición interna y externa de creatividad. Chicas con diademas de pájaro, eso sí que me gustó. Y los copazos con tres mil hielos y muchas bebidas dentro. Luego pensé que si caía una bomba desaparecíamos todos de golpe.Yo no llevaba diadema de pájaro y la verdad es que me gustaría saber de dónde la sacó. Si se la fabricó la noche antes para ir al evento. Si mató al pájaro de su tía Rosalinda a hurtadillas e hizo un ejercicio de taxidermia a oscuras y en la más absoluta de las clandestinidades. Eso sólo lo sabe el pájaro y ella. Ah, y ganamos premios, y entonces pensé que al menos algo les podría contar a mis futuros nietos, que vete a saber en qué estrella están durmiendo ahora.
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