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lunes, 13 de febrero de 2012

Dígaselo cantando

Lo que va a ser narrado a continuación, ocurrió en la realidad, como los apagones de luz o las subidas de iva indiscriminadas. Ocurrió, con todas sus letras y decibelios.
Habíamos quedado para cenar en un lugar aparentemente tranquilo, lleno de tofu, quesos biológicos y verduras cuidadas con las manos amigables del hombre, cuando, a 38 centímetros, allí los vimos. Estaban todos sentados, como una fiesta de momias egipcias actualizada, cuidadosamente sentados, sin armar demasiado escándalo.
Cada mesa despachó su comida entre chin chins y conversaciones intrascendentes. Hasta que llegó el postre. Ahí se armó la performance. Voy a recordar las inclemencias invernales de aquella noche: estábamos a 2 grados y yo iba vestida de esquiadora. En algunas partes de Barcelona incluso cayó aguanieve.
A 38 centímetros, dos emuladoras de Victoria Beckham, con gran alboroto y vestidos palabra de honor, le cantaron a un tal Xavi, de la mesa de al lado, el Happy birthday a lo Marylin Monroe de Sabadell y le y se llenaron la cara de nata con un bote de spray debidamente vaciado con gran estruendo.
Aquello era el delirio. Todos haciendo fotos, y ellas paseándose en cueros con la cara untada de blanco. No sabía si reír o llorar. Lo que está claro es que la gente se divierte como puede o sabe, y bueno, mejor que hagan estos numeritos de dudosa calidad artística, antes que atracar bancos. Bueno, pensándolo mejor, quizás sería mejor que lo hicieran, vestidas como cabareteras y armadas con sprays llenos de nata. Eso me gusta más.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Querer estrangular a alguien y solo sonreír

Hoy me he sentido muy Angela Merkel y eso que no he tocado el bote de laca. Casuística: ayer por la noche, se me queda el teléfono mirando hacia la zona de Cuenca y sale en pantalla: tarjeta de memoria dañada y me sale el puñetero logo de Movistar brillando como un meteorito letal. Me cogió tal cabreo que me costó dormirme. O sea, tú te enganchas al aparatito de turno, y de un día para otro, dice que adiós, que te entretengas jugando a la petanca. Este paralelismo es aplicable al mundo de las relaciones sentimentales, como la mayoría sabréis bien.
Total, me he levantado cabreada de nuevo, con mucha adrenalina que repartir. He ido a clase de yoga por eso de cultivar mi paz interior, que existe, pero a veces se incendia con las pequeñas aventuras cotidianas y se convierte en un auténtico polvorín.
Con los chacras en su sitio y a todo gas, me he transportado hasta una tienda de Movistar. Es el último lugar donde podrías encontrarme cualquier día de la semana, pero hoy era un caso de vida o muerte. Y allí he esperado unos 12 minutos, muy alterada, mientras la dependienta se partía de risa con una parejita que se iba a comprar un iphone. He intentado relajarme mirando los horrendos posters que decoran este tipo de tiendas-aeropuerto (todo es azul y luminoso). Diré a favor de mi salud mental que uno de los slogans del poster era: Súbete al carro de la alta velocidad y un tío empujando a una mujer en un carro mientras los dos tenían una especie de orgasmo a 30 megas por segundo. No contéis conmigo para esta locura.
Resumen: Angela Merkel hubiera pensado que no iba a aflojar ni un duro para rescatar nada ibérico, que este es un país de pandereta y que para vender un iphone se necesitan 3 minutos máximo.
Y encima la dependienta ha dicho que era mi problema si no funcionaba la tarjeta. He inspirado muy muy hondo y me he largado a ladrar a la calle, porque si no hubiese protagonizado una performance donde las patadas y los iphones hubiesen sido los protagonistas.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Entrando y saliendo del armario

Para aligerar mis rutinas acostumbro a refugiarme en alguna cafetería medio decente, donde pueda espiar a la clase trabajadora y a las élites que se supone que mueven el país. Ha caído la Vanguardia entre mis manos. Un café siempre es más entretenido con un periódico de por medio.
Veo en su contra una entervista totalmente de relleno a un presentador que se supone que es una gloria nacional. Que conste en acta que esta pequeñs tribuna etílica no basa su fama y glamour en poner a caldo a gente de manera gratuita. Este tío se lo ha ganado a pulso.
Para empezar, la foto que utilizan. Él, con sus estupendas gafas que su estilista le ha dicho que le quitan años, mirando por una lupa, a lo Hércules Poirot. No estoy para juegos, gracias, eres un periodista, no el heredero de Ángel Cristo.
Segundo. Dicen, cuentan, que este hombre ha salido del armario. ¡Felicidades! Es más, solo por su valentía u honestidad ya me sumaría a sus huestes de seguidores. Pero no, queridos. No ha tenido el valor de decir en ese BOE de valores arcaicos y somnolientos de aclarar su verdadera condición. Ponía que estaba casado y tenía dos hijos.
No cuela. Basta ya de farsas, de teatrillos de serie de mediodía. No intentes ir de defensor de la verdad y de adalid de un periodismo incómodo y de investigación cuando no pones tus propias cartas sobre la mesa. En fin, por mí como si lleva tatuado en la espalda el himno del Barça. Es su problema.
Hay homosexuales conservadores. Hay familias disfuncionales. Basta ya de mechas y sonrisas perfectas. Ese tiempo de aceptarnos como somos. ¡No tires la llave del armario al mar, está mejor en tu bolsillo!

lunes, 29 de agosto de 2011

Ofrendas invisibles

La actividad más destacable y quizás satisfactoria del día de hoy ha sido dejar mi micro baño como una patena y cambiar la alfombra de la ducha por una rojo pasión bautizada como "modelo Barcelona"(lo he descubierto al tirar el envoltorio, hay namings hasta para eso, cuidador).
El caso es que las mañanas a mí, si no hay un planazo a la vista, me sientan mal. Hoy he tardado 2 horas de reloj en salir de la cama. Eso me lleva a la conclusión que la mayoría de nuestros días en este planeta, como ínfimos humanos, son de lo más anodinos.
La gente quizás piensa que los días de Cleopatra eran lo más, que si esclavo nubio por aquí, emperador romano por allá, pero ella también se aburría, estoy segura, y rezaba para que esas horas muertas que le recuerdan a una lo nada y menos que es y que se siente, se cayeran del calendario por arte de magia. Woody Allen ha pasado por lo mismo, según me han revelado mis fuentes anónimas y tratadas químicamente.
Así somos los humanos, los animales más difíciles e inexplicables de la creación.
Tengo que decir que lo del baño ha sido fruto de una incubación mental de unos 4 días, y por fin al 5, vestida de poli de brigada anti vicio del germen, he desalojado el zoo que había allí montado. Porque mientras las especies animales en el mundo desaparecen, en mi casa se multiplican. Arañas, hormigas, polillas y algún bípeo con desordenes emocionales conviven en armonía, formando un gran poema visual.
Lo que no saben es que me he cansado de parásitos y aquí no va a quedar ni el apuntador. Solo estoy autorizada a sobrevivir yo, porque soy la cronista oficial. He dicho.

viernes, 4 de marzo de 2011

Bocanadas de veneno

Ahora mismo estoy sacando una llamarada de cabreo por la boca, no sé si la véis. La convivencia en una escueta comunidad de vecinos como la nuestra es altamente intensa. Se oye todo a todas horas. Y yo soy sonofóbica, si es que existe. Yo no hago ruido, flecha, no quiero oír tu ruido.
Parece que la ecuación no funciona a la perfección porque a diario disfruto de los solos del niño gitano aporreando el suelo. Ni que sea rumano o bielorruso, es un niño que agrede las maltrechas baldosas con todo tipo de objetos lúdicos (para él). Y su madre, en una continua espiral de lavadoras, limpiar culos y hacer purés, bastante saturada está como para infundirle algún tipo de civismo. Para eso ya está Conchi, que le hace cursos telequinéticos de educación a distancia (nadie se entera, ni el propio niño gitano, pero yo lo intento).
Con estas que igual se me secan las entrañas, en plan Yerma y se ha acabado mi descendencia. No lo sé ni me importa ahora mismo. Porque estoy harta de escuchar taconeos y golpes. ¿Cuándo va a llegar un dandie forrado de pasta y de recursos literarios para entretenernos? No. Esperábamos sacudiendo las ramas de palmas con gran fe y llego esta mujer que nos deleita con griterío desde las 8,30 am. Como me dijo ayer un encocado desconocido: ¿No te sientes como una francesa en la banlieue? Yo ya no sé nada. Solo sé que tengo taquicardia y vuelve el invierno cual eterno retorno. Vale, es viernes. Podré salir a la calle a observar la felicidad ajena.

martes, 14 de diciembre de 2010

Voy a arder sola en el infierno

Ya hace tiempo que mi casa quiere echarme, pero ayer ya la cosa clamaba al cielo. Tengo un individuo pared con pared que se está haciendo la casa nueva, con lo que emplea todo tipo de utensilios satánicos para emitir ruido. Bien. Luego tenemos otras obras más a la derecha, como un bajo de fondo. No vaya a ser que el oído se relaje en exceso. Y la bomba acústica final empezó ayer, día oficial de traslado de mi vecina. Después de que todo su clan transitara por la escalera como si fuera el Corte Inglés, por la noche empezó el concierto de taconeo.
Yo me solidarizo con ella, porque está sola, es joven y tiene un hijo. Pero no creo que entienda que hay más gente a su alrededor y que la tecnología punta de nuestras casas me la teletransporta a mi salón. La gitana, el bebé y yo fumando cigarrillos finos en mi cama.
Conté hasta 157 y recé. Hoy a las 8 en punto ha empezado el follón de nuevo. Supongo que las buenas noticias son que a partir de ahora no llegaré más tarde al trabajo.
¿Por qué mi futuro vecino no es un estudioso del cine con un gran videoclub en casa? ¿O un poeta urbano buenorro con grandes dotes amatorias? El bebé, la gitana y la guionista. Próximo estreno en su pantalla de confianza.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Elecciones a la vista

No soporto la casta política. Creo que la ignorancia es atrevida, y tenemos un muy buen ejemplo de ello viendo cómo hablan y cómo se exponen al público para conseguir votos y aplausos. Un tema que me tiene fascinada es la foto de Artur Mas como candidato. Este personaje es el típico guapo de colmado. Y odio los estereotipos, pero en este caso se cumple. El típico guapito, en otras latitudes capitán del equipo de rugby, aquí seguramente de fútbol, que veraneaba con su polito Lacoste y las tenía a todas encantadas. Entonces apareció una rubia o castaña clara (futura adicta a las mechas) con la que compartiría besitos al atardecer y paseos en barca o patín (otro clásico). Volvamos al año 2010. Artur sale en esa foto con la cara medio hinchada, si no me traiciona mi hipermetropía. No sé si se ha sometido a un peeling químico o a un masaje tailandés. Quizás sea una de esas sesiones de fotos que se celebran a las 7 de la mañana y todavía tenía la cara abotargada. Y luego la moderación. No sale riendo tipo ardilla confiada. Sino, hay crisis a la vista, sé que puedo luchar por este país y por ti, pero no nos confiemos. Tendré que despeinarme y sudar mi camisa hecha a medida para conseguirlo.
En fin, que me importa -10 todo este montaje. Porque lo es. El otro día me enteré que el PSC recibe 16 millones de euros del dinero público para subvencionarse. 4 películas haría yo con ese dinero y 389 ataques de corazón prevenidos con la risa de las mismas. Dadme tiempo.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Yes I hate

Tenía un tema pendiente desde tiempos remotos, y como su insostenibilidad ha llegado a límites desbordantes, me veo en el brete de exponerlo públicamente.
No soporto a los listillos. Esa gente con el cerebro tamaño cebolleta que opinan de todo, pero NUNCA pasan a la acción. Tendríamos que reciclar más, ese armario se está quedando pequeño, tendríamos que cambiarlo, etc...y no hacen nada, porque gastaron toda su energía predicando al viento, eso sí, excediendo en decibelios, porque en este país estamos anclados en el cuanto más alto, más razón llevo.
Otro tema que me produce cierta diarrea son las parejas que pluralizan. Ámate, revuélcate, fluye cob tus alianzas amatorias, pero por favor, no me digas que nos gusta más la panceta a que el chorizo. Yo te conocí como una persona, con su nombre, sus gustos, sus decisiones, y ahora me torpedeas con un nosotros omnisciente. A caso tu dni se ha volatilizado? Ahora sales con tu pareja como el primer ciudadano bicéfalo de esta ciudad? Lo sabremos en breve.
Y ya para acabar, por favor, ¿qué agencia está publicitando al supermercado Condis? Qué tipo de cheque lleno de ceros le han ofrecido a Nina para exponerse con un traje horripilante de brillos descabellados en todas las estaciones de metro que piso?
Y ese eslogan: éxito asegurado.
Perfecto, ya puedo irme a arder tranquila en mi caldero en el infierno. Yo y mis partes nos vamos a otra parte.