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jueves, 19 de abril de 2012

Oh Kenny

No te conozco, pero pareces un buen chaval. Ya en tu primer mail te presentaste como Kenny Song, "una promesa para ti y con la mejor reputación". Pas mal, un paso hacia adelante sin falsas modestias, en esta occidentalizada cultura de muchas miradas y poca acción. Lo aplaudo.
Nos hemos enviado hasta la fecha unos 12 mails, y yo no sé ni que hora es en China, pero igual recibo respuesta inmediata. ¿Eres un robot, Kenny? ¿Ya me comes? ¿O tu dieta es a base de tuercas y Tres en uno? Pareces simpático de todos modos.
El mito de los chinos amargados quizás solo haya llegado a la península. Un 80% de los chinos con los que me relaciono siempre tienen cara de seta. También hay alguno más animado, pero pocos tan enrollados como tú. Hoy hasta me has dicho "que tengas un buen día". Y yo te he dicho que same for you.
En fin. Cómo será la vida en Shenzhen, desde donde escribes tan diligentemente. No lo sé. Si eres tan feliz como lo que transmites por mail, me alegro por ti. Será que has encontrado tu lugar en el mundo.
Sin más, espero tu próximo mail puntual y cortés mañana, enviándome una foto del prototipo que te he pedido. Tu en China y yo en Gracia, y parece que nos hemos tomado ya unas cañas. Kenny Song, rompedor de estereotipos amarillos, te deseo un feliz y anónimo día a 9850 km de tu polígono industrial.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Let me go home

Este fin de semana he ido al cumpleaños de mi abuela. La verdad es que he canjeado cubatas por ver la tele con ella. Yo no sé si esto es estar de vuelta o básicamente que uno no ha ido ni siquiera. Pero es que las abuelas son maravillosas, se dejan apretar como gominolas, se ríen de tus bromas y te rellenan de comida como un rollito de primavera. Y sí, eso es bueno para el alma humana.
Siguiendo con mi fase alta obsesión de grabarlo todo, lo he grabado casi todo. Y es que el mundo es casi en su totalidad maravilloso, no sé por qué el enano cabrón nos lleva a recovecos infernales donde reina la confusión y el kleenex.
Dios mío cómo se vacía el cerebro de malos pensamientos. Luego lees de pasada a Sócrates y que si no hay vida que merezca la pena sin incidentes. Sí, pero a precio de caviar iraní.
Moraleja, que las aguas del Llobregat nos lleven donde tengamos que llegar, cual Moisés en su canastilla. Porque por la vía racional ya no sé qué más botones tengo que apretar. Y un momento de belleza para celebrar que hemos vuelto de dos días de periódicos y sábanas limpias.

miércoles, 7 de julio de 2010

Hojas que se las lleva le viento

La vida es tan sencilla como deseemos que sea. Hasta que aparece algo por sorpresa y te borra del mapa de un plumazo. Somos hojas barridas por el viento en silencio. Ese ego peleón que tanta guerra te da es nada, es como un viejo cassette de éxitos del verano que ya no interesa a casi nadie.
Un gato y una tortuga pueden ser una gran compañía. Mañana más.

martes, 10 de noviembre de 2009

Apadrinando a batman

Después de días de gran repercusión laboral y cultivo de canas, me dispongo a narrar el fantástico episodio que aconteció este fin de semana en la finca del canalillo.
En lugar de apadrinar a un niño chino o un cachorrito a punto de ser sacrificado, nosotras apadrinamos al sobrinito de Batmán.
O lo que es lo mismo, un pequeño murciélago que no sabemos por qué motivo acabó delante de la puerta de mi vecina. El intrépido mamífero volador fue confundido con una bola de pelusa y fue agredido con un puntapié. El pobre, que con la ventolera yo calculo que se rompió algún tipo de pata, emitió un gemido que nos conmovió a todos.
Yo ayer le quería dar un beso. ¿Estaré perdiendo definitivamente el norte? Es que me dio mucha pena. Igual es que tengo el reloj biológico disparado y no me he dado cuenta y mi insconsciente encauza mi amor hacia los animales.
El caso es que el mini batman, la broma del fin de semana, de día dormía acurrucado y de noche se movía por el descansillo.
Hasta que mi vecino 2 decidió llevarlo a la terraza, a ver si podía reengancharse a su familia real, y no cuatro locos desubicados como nosostros, su familia de adopción.
Vuela batman, vuela, y no te juntes con gente peligrosa. Siempre tendrás una alfombra amiga donde descansar y recuperarte de las resacas de la vida. La nuestra.