miércoles, 19 de noviembre de 2008

Hay gente que es como un huevo podrido

Nadie garantiza la calidad, tamaño y lozanía de un huevo. La mayoría de las veces tienes que acceder a su interior, romperle la máscara y ver qué demonios se esconde en su ego interno.
De la metáfora elíptica pasamos a la vergüenza ajena.
Fui a la inauguración de una exposición, concretamente la del World Press Photo, se supone que vas allí porque te interesa y porque lo prefieres a una partida de bingo o a hacerte la manicura. Habló no sé quién, porque evidentemente no se la podía oír por el jaleo estrepitoso que había de fondo, sobre la masacre de gente y gorilas en el Congo y oyes de fondo un Ostia Xavi y más cacareo, que te viene un arranque de cabreo que no te cabe ni en el cuerpo.
Ostia Xavi la ostia que te voy a dar. Me dio rabia y vergüenza. Joder, ni que sea una exposición de ceniceros de cerámica, coño, un poco de respeto hacia la persona que lo ha hecho y el trabajo que hay detrás. Sin ir más lejos, más de un fotógrafo, a parte del subidón de salir en los medios y poder contárselo a su tía lejana, se ha jugado el tipo para hacer esas fotos.
Resumen: la gente de Barcelona es muy guay, pero no le llega la cocorota ni para tirar la cadena del water. Respeto va con R, antes de Maleducado que va con M.
Una tele-leccicón más de la escuela de la Pony Escuela de Protocolo.
Sigan abriendo las puertas a las señoritas y cruzando los semáforos a los lisiados, en el Ranking Euro 3000 de buenas acciones, siguen siendo las actividades mejor valoradas.

1 comentario:

Seggio dijo...

Un bowling for Pasarela Gaudí es lo que esta ciudad necesita...