miércoles, 24 de diciembre de 2008

Fin de curso

A punto de estrenar la muerte del despertador, sí, mi más profunda obsesión matinal, os deseo a todos un feliz reencuentro con vosotros mismos, con vuestras colchas y objetos tan estupendos como libros, dvds y seres cercanos.
No son fechas especiales. Para mi esto del amor y las obras de supuesta caridad es todo el año. Pero hay tiempo. Para pensar, hacer la croqueta, recolocar cerebros y hacer un poco de limpieza de azotea.

Amor, canapés y este video

lunes, 22 de diciembre de 2008

El niño de la hipoteca y otras historias

Después de unos días de prisas, bolsas arribas y abajo y empachos de varios calibres, llega el bajón. Es matemático. Como que dos cubatas son 10 euros. Como que después de un festival de allioli te queda la lengua como una moqueta.
El caso es que el domingo por la tarde es mi punto de máxima inclinación hacia la melancolía. Y como si fuera una serie al estilo Friends, subí a casa de mi vecina a decirle que no iba a la cata de vinos que había organizado su ex-novio argentino y entre morriña y estufa de aceite me pasó una tirita para el alma: el niño de la hipoteca. Cantautor corazón-triturado que exorcizó su pena en canciones. A mí esta, personalmente, me gusta mucho:



Y luego pensé que nada era tan grave, que tenemos un trailer cojonudo compitiendo aquí y que encima tengo un club de fans en el Caralibro (todo muy 2008).
Mañana más y mejor!

PD. Se escuchan todos los temas de este niño mono aquí

jueves, 18 de diciembre de 2008

The final countdown

Puedes esconderte debajo de la mesa, usurpar personalidades, atracarte de cacahuetes salados y dulces (¿de dónde procede esta receta?) o hacer cálculos sobre el presunto número ganador del Sorteo del Niño este año, pero nunca lograrás escaparte de la presentación de una campaña. Nun-ca. Porque te persiguen preguntándote que qué tienes, que qué pasará, si iluminarás a las futuras generaciones de conductores de esta parte del mundo con tus propuestas, si habrá ohs, ahs y gritos entrecortados con tu "nueva" aportación a un segmento de población masculina de 30 a 40 años más interesado en explorar camas hospitalarias y barras de bar y escotes generosos que acciones de guerrilla o jueguecitos online.
En fin. Las buenas noticias son que me he cocinado un bistec estupendo y he visto a un modelo de marido 3, con abrigo azul marino incluido.
Y ahora qué mujerzuela. Enseña tu libreta y cágate pata pa abajo, porque tendría que estar llena de juegos adrenalínicos y seductores, que lleven a los machos generadores de unos 70.000 euros anuales a su concesionario más cercano. Y vale que hay cosas, pero también tienes apuntada una receta de lasaña. Que no sé muy bien cómo se relaciona con un deportivo velocirraptor. Ala, a ver cómo lo arreglas eso.

martes, 16 de diciembre de 2008

El supuesto efecto Navidad

De repente, todo el mundo supuestamente tiene una colonia fiel que traduce su entuerta personalidad en poemas y notas florales. La gente procura reciclar de una vez por todas y piensa que un mundo mejor es posible. Si te piden un cigarro por la calle, lo ofreces sin cagarte en la madre del susodicho pordiosero de nicotina.
La gente se junta con antiguos grupos de boy scouts o asociaciones de cerámica para comprar números de lotería con premios absurdos, que en un estado de sobriedad mental obviamente evitaría a la primera de cambio.
También frecuentan cenas tribales en retsaurantes donde sirven comidas recalentadas y el peor vino que parió cepa nacional e internacional. También participan en simpáticos sorteos de abominables amigos invisibles donde te puede tocar un costurero o una funda para meter los rollos de papel de water.
Una absurdidad encadenada a otra que no cesa, una sonrisa de quita y pon, todo iluminado bajo una luz de alto consumo que produce epilepsia a largo o corto plazo (depende de si vas pensando en Babia o te atrapan las guirnaldas callejeras).
Resumen: armaros on un pack ahorro de Aerored y decirle de una vez por todas a esa vecinita alegre que necesitáis un meneo integral. Que nunca va mal por Navidad o por cualquier fiesta de guardar.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Lunes de pre-Navidad

Podríamos estar en Nochebuena o en una nublada tarde de agosto. El tiempo se convierte en algo flexible y bastante recolocable. Por todo ello, ahí va mi felicitación reconducida de Navidad. Los propietarios intelectuales de la idea son una brillante agencia interactiva de Londres. AKQA. Qué monos.
Por cierto, si alguien se pronunciara, este blog sería MÁS divertido. Parece un cementerio y a mío me gustan pocos cementerios (el de Viena y el Père Lachaise sobretodo). Todavía no conozco ningún cementerio que se llame el Champán Rosa es Peligroso. Aunque nunca se sabe. Tiempo al tiempo.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Hijos del viernes, despertad

Un regalo del sr. A para todos ustedes. Abracemos los días sin fin, los campos de heno por estrenar y las grandes sonrisas. Abolamos (se escribe así?) las narices arrugadas y a la raza de los gilipollas. Y sobre todo, nunca dejéis de bailar, ni que llegue el de la revisión del gas o un amante desincronizado.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Sensación de vacío

¿Qué generación del carajo somos en el momento en que te sientes aturdido si te dejas el móvil en casa o sufres una alteración leve si un amigo tuyo se borra del Facebook?
Absurdo, pero real como la vida misma.
Según las teorías del gran Urtasun, estar todo el día delante de una máquina que emite unos 200 hercios al día, o sin ser esa cifra, una máquina que en definitiva te contamina de ondas suprarenales e invisibles, no tiene que ser una cosa buena.
Cierto es. Parecemos abrevaderos de ondas y de toxinas. Nos exponemos a radiaciones, rayos invisibles y una excitación permanente de la retina y la corteza cerebral.
Con lo que, deben suceder taquicardias constantes e invisibles en el alma que nos descolocan y de una manera totalmente inconsciente te impulsan a borrarte de circos tipo Facebook (del que mi amigo era ultra fan) o un día cualquiera a asomarte a la ventana y dejarte caer en barrena. Poco a poco buscamos el principio del fin.
Vuelvo a mis tareas antes de que venga la poli del internet.
PD. Adjunto mi colaboración al super calendario de adviento de Fried Onions!

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Horteradas on ice

Cuando estás lejos de casa, todo te parece exótico y maravilloso: el esmalte de uñas de las abuelas, el acné juvenil, un potaje que parece cemento...Sólo hace falta una voz de fondo locutando las tradiciones de los lugareños, para que eso parezca ya un documental antropológico digno de una digestión en TV2.
Este puente que cruzaba montañas laborables y anodinas, me lié la manta (literalmente) y me fui a Cardiff, a ver a mi académico-troglodita preferido y su amante fijo: I + I.
La ciudad es regulera, pero siguiendo la vena folklórica y de sopresa encadenada, me pareció todo muy bien. Pîntas y pintas de cervezas, galesas con pezón erecto y 15 centímetros de tacón chino corriendo como las cabras por una calle llena de ambulancias para los comas etílicos posteriores, y mucha patata frita.
La atracción estrella para mi gusto fue el patinaje sobre hielo, tipo Nueva York, te montan una pista al aire libre. Seguramente si lo pusieran delante de mi casa no iría.
El caso es que saqué pecho y me enfundé los botines del Fary patinadores.
Parecía el robot patoso del mago de Oz. No me pegué ninguna leche, pero estéticamente dejaba mucho que desear. Pero me reí bastante y pensé que salir de casa y hacer el payaso es lo mejor que le puede pasar a uno.

jueves, 4 de diciembre de 2008

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Cuidado con la modernidad

Un museo cualquiera de esta ciudad abre su entrepierna para mostrarnos su lencería fina nueva. Vamos. Olvidemos lo que nos retuvo en la silla durante 8 horas. Busquemos nuevas emociones, si es que aún existen.
Llegamos. Mini empujones civilizados, tipo, aquí la cultura nos interesa. Nos acomodamos. También nos congelamos. Y escuchamos la buena nueva de los popes culturales. Cierre, golpe de micrófono y disolución de las masas.
Entonces empieza el juego de Yo Soy Más que Tú, porque soy Lo Más, Mírame y Muérete de Rabia porque No Eres Como Yo. Total, mucha gente haciendo el baile del pavo real, desplegando tarjetas virtuales y supuestos encantos y trampas viperinas que conducirán a sus víctimas a una llamada fulminante para requerir de sus servicios y de sus mentes privilegiadas.
Y esto no es una pataleta pública estilo, jo, como no tengo una revista de tendencias o una productora soy una desgraciada. Esto no va por aquí.
Lo que me altera es el museo de cera, la corte de Luis XV, el rey del Diseño y la Tontería.
Entonces vete a un bar de abuelos, y juégate una partidita de mus, me diréis. La pena es que todavía no monten exposiciones interesantes en esos territorios todavía por explotar.

martes, 2 de diciembre de 2008

Días de motosierra

Son ESOS días, lo sé, cuando tu cuerpo genera no sé que bomba de nitroglicerina por tu organismo y te vuelves loco. Yo soy especialista. Me altero con un aleteo de mosca, mataría a todos los conductores que aparcaron sus coches en segunda fila y sí, sacaría la motosierra para hacer un buen Tàpies en medio de la calle.
¿Necesitaré un retiro en el gran resort Marica d'Or? Seguramente.
Además, como agravante secundario y silencioso, nos acercamos peligrosamente hacia ese gran periodo que es la Navidad, cuando todos nos queremos tanto y salvamos gatitos, perritos y adoptamos a jilgueros urbanos y campestres.
En fin, sigo batallando contra el yogur, pero estoy animada porque hemos rodado un trailer falso, con la inestimable colaboración de nuestro visitante anónimo, el gran Urtasun.
Desde este humilde púlpito tendré que sacudir la opinión pública para que nos votéis, si es que sirve de algo. Incluso podemos montar algún club de fans, así en plan informal, para que el mundo se entere de que tenemos vida más allá del bífidus.
Quereros mucho, porque ayer leí que dar besos genera un beneficio similar al de un ácido, creo. Mañana podemos debatir si morreos o tripis. Id preparando vuestros argumentos.

viernes, 28 de noviembre de 2008

Por sus salvapantallas les conoceréis

Podíamos poner un vídeo musical para señalar un día como hoy.
Pero no. Vamos a ilustrar la existencia de esos nerds, aka los informáticos que llevan gafas, que moran en toda agencia de publicidad o sitio que aparenta modernidad que se precie. El pelo grasoso suele ser una característica destacable de esta tribu, aunque unas gafas con varilla plateada también.
Ropas sacadas de los almacenes de los extras que rodaron las peores películas de zombies de la historia, son un requisito fundamental en su código de indumentaria.
Pero lo que les diferencia a la legua, a parte de sus monólogos o diálogos con otros pseudo-científicos de intereses similares, son sus salvapantallas.
O tienen alguna tiaza ligerita de ropa con gafas, estilo soy profesora de química en un jardín de niños superdotados o bien tienen fotos de temas variopintos que tú nunca considerarías que valen la pena. Estos son: últimos modelos de Ferraris y Lamborghini, fotos de la tierra, de planetas o de la última estrella descubierta por la Nasa, alguna foto de algún fail, tipo gordito que se quedó durmiendo sobre una bandeja de sandwich de pollo o borracho que echó la pota en una parada de autobús y una viejita lo mira aterrorizada.
Que no os den miedo, son seres tan benevolentes como el tendero o la esquina o vuestra tía Encarni. Lo único, es que llevan dentro de la cabeza material exclusivo y de alto nivel científico.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Puñaladas estomacales

Hay cosas que las haces porque no queda otra. Por ejemplo definir la enfermedad del colon irritable y una tabla nutricional. Es lo que se supone tengo que estar haciendo estos momentos, pero no hay huevos. Es una de esas conocidas situaciones en que confluyen vivamente las siguientes preguntas: ¿para qué sirve esto? ¿qué aporta esto a la humanidad? ¿podría estar recolectando madreselvas en flor en Chile y sería más feliz?
Con lo que a faltas de respuestas, mato a la Gran y Diabólica Vaga que me aleja del buen camino del copy y me pongo a ello. De fondo oigo el enésimo berrido de mi compañero, cagándose en el ordenador. También oigo ohs y ahs porque acaban de descubrir que el vídeo más visto de Israel es una doble falta con tarjeta amarilla en un partido de fútbol. De dónde venimos, a dónde vamos.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Lugares a los que no quiero volver

Hoy por ti, mañana por mí. Esa es mi máxima ecológica y solidaria, y a cuenta de ella, el otro día me vi cenando en un Pans and Company.
Fue algo así como regresar a mis tiempos de colegio, donde pedía feliz bocadillos de fuet. No necesito ir a Paul Bocuse a cenar, pero estos lugares me desbaratan el karma.
Punto 1: hay solo una empleada para atender a todo el bar. Evidentemente, está de los nervios, y para muestra un botón:
SEÑOR 1: Señorita, el sensor de luz del baño no funciona.
CAMARERA: Es que ha saltado el sensor y no funciona.
S: Ya, es que necesito ir al baño.
C: Pues vaya con cuidado y hágalo a oscuras. No hay peligro.
*Aquí el señor bienpensante y cuya máxima aventura ha sido ver las braguitas de encaje de su vecina colgadas en el patio de luces se pone tenso.
S: Es que tengo que ir al baño (insiste).
C: Voy a ver si puedo arreglarlo (locutado por la Teniente O'Neal).
Después la camarera-electricista vuelve como si nada.
C: Siguiente.
Y así, se pone a despachar ensaladas de pollo, bocadillos que distan un mundo de la foto molona que intenta convencerte para que lo elijas y pasa la vida. En un arranque de sinceridad le dice a una iluminada que pidió café con leche y dos ensaladas de pollo que no le gusta nada el uniforme que lleva.
NO me extraña.
Resumen, lleven siempre un tupper a mano en el bolso, junto a la linterna, porque nunca se sabe lo que puede acontecer en estos lugares donde el psico-drama está siempre asegurado.

martes, 25 de noviembre de 2008

¿De qué huyen los corredores?

Los ves passar como locos, algunos enrojecidos, como alma que persigue un recaudador de impuestos.
Algunos son muy pro y van con mallas estilo flash dance super tecnológicas, como si fueran prototipos de hombres y mujeres biónicas.
Otros van con lo primero que han pillado en casa, una camiseta de esas que les dieron al comprar un 3 x 2 de pastillas de caldo y unas zapatillas heredadas de un sobrino que las cambió por algo más moderno y funcional.
El caso es que todos corren. Corren. Sin parar. Corren.
Ahora viene La pregunta: ¿De qué huyen? Segun varias encuestas obtenidas de manera oral y lícita, las cifras hablan de muchos hombres casados que necesitan evadirse de su realidad. Conforme ven que están atrapadísimos en su estatus de monógamos y cabezas de familia, se enfundan un par de zapatillas y a correr como locos. Una metáfora como cualquier otra de lo mal que llevamos los humanos nuestras obligaciones.
También hay chicas que quieren reforzar glúteo, mariquitas a la caza y captura, chicas con modelos imposibles a la caza y captura; todos cazando y corriendo, huyendo de su realidad cementil.
He de confesar que yo también he empezado a correr. Hace poco. Pero con ganas. Los motivos, en las próximas entregas.

viernes, 21 de noviembre de 2008

Despelote de viernes

Ya que hemos llegado hasta aquí, ¡celebrémoslo!
Gracias al rastreador oficial de internet, sr. David Reina.



* Y lo de siempre, mantenerse lejos del fuego, los imbéciles y la contaminación acústica.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Día de autobombo

La niña de los peines presenta vídeo que ha hecho con sus compañeros de trabajo.

elhogar.de from elhogarde on Vimeo.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Hay gente que es como un huevo podrido

Nadie garantiza la calidad, tamaño y lozanía de un huevo. La mayoría de las veces tienes que acceder a su interior, romperle la máscara y ver qué demonios se esconde en su ego interno.
De la metáfora elíptica pasamos a la vergüenza ajena.
Fui a la inauguración de una exposición, concretamente la del World Press Photo, se supone que vas allí porque te interesa y porque lo prefieres a una partida de bingo o a hacerte la manicura. Habló no sé quién, porque evidentemente no se la podía oír por el jaleo estrepitoso que había de fondo, sobre la masacre de gente y gorilas en el Congo y oyes de fondo un Ostia Xavi y más cacareo, que te viene un arranque de cabreo que no te cabe ni en el cuerpo.
Ostia Xavi la ostia que te voy a dar. Me dio rabia y vergüenza. Joder, ni que sea una exposición de ceniceros de cerámica, coño, un poco de respeto hacia la persona que lo ha hecho y el trabajo que hay detrás. Sin ir más lejos, más de un fotógrafo, a parte del subidón de salir en los medios y poder contárselo a su tía lejana, se ha jugado el tipo para hacer esas fotos.
Resumen: la gente de Barcelona es muy guay, pero no le llega la cocorota ni para tirar la cadena del water. Respeto va con R, antes de Maleducado que va con M.
Una tele-leccicón más de la escuela de la Pony Escuela de Protocolo.
Sigan abriendo las puertas a las señoritas y cruzando los semáforos a los lisiados, en el Ranking Euro 3000 de buenas acciones, siguen siendo las actividades mejor valoradas.

martes, 18 de noviembre de 2008

De cátodos e hiperrealidad

En una decente casa de la calle Valencia, con spaghetti carbonara de fondo, se teje el siguiente cuadro flamenco:
A. Ay Mari, que he empezado a trabajar en Super Kids, la tienda de ropa para niño.
C. ¿Y qué tal?
A. Pues aquello parece el circo de Ángel Cristo.
C. ¿Tipo?
A. Estamos: una argentina de 40 años que el fin de semana es oficinista, una gitana embarazada, una chica modelo Zara y yo.
C. ¿Y te diviertes al menos?
A. ¡Qué va, estoy aburridísima! Y creo que van a cerrar la tienda.
C. Vaya.
A. Igual me mandan a otra tienda. Si le gusto a la encargada. Que es de la raza Zara.
C. ??
A. Sí, es que hay una raza especial de dependientas de Zara: dientes Zara, peinado Zara, huelen a Zara.
C. Ah, ni idea.
A. Pues eso Mari, un circo.
C. Pues nada, mientras no salgan los leones del circo, todo bien.

De fondo, la Marica Mayor ataviada con un pijama que hay que tener valor, nos reclama porque empieza la atómica serie patria a la que estamos enganchados. Hoy prometen culos y fiesta de la espuma. ¡Vamoooooooos!

viernes, 14 de noviembre de 2008

Una isla se acerca a otra

En una montaña de otra galaxia pero situada en la misma ciudad que lidera el sheriff Hereu, aparecen, previo pago, cuatro mozos islandeses. Uno podría parecer el primo lejano de Paco Clavel, por su chaqueta tipo cowboy urbano y el estampado golden total que lleva en la cara, cual mapamundi de pan de oro. Los otros han salido de sus cabañas, se han puesto el traje de domingo y han salido tan panchos a tocar.
Por fin un concierto sin agobios. Tranquilo, con espacio, buen sonido, rodeada de los tres más altos de todo el pavellón, que evidentemente se colocaron delante mío, pensé que por ese precio me podía haber comprado un kilo de percebes. Pero prefería a los niños monos de Sigur Ros.
Escenografía bonita, lluvia de confetti (una de mis debilidades), sueños automáticos con praderas e islotes de hielo silenciosos, rotos por UNA petarda.
Tengo aversión intermitente a las parejas. Escucho, a 15 centímetros de mi hombro derecho, transcribo literalmente:
¿Pero tú quieres o no?
A mí ahora no me apetece.
A mí sí.
Y luego follamos, que hace tiempo que no lo hacemos.
Vale, me apetece mucho.
No sé si hablaban de chuletones o de viagras. Bla bla bla. Seguro que son gente encantadora pero NO necesitaba oír eso.
La otra duda que se me planteó era qué demonios hacía la tipa con el móvil en la mano la mitad del concierto. A ver, si quieres toquetear el móvil, te sale mejor irte a un bar a tomarte una caña que no venirte hasta aquí.
La curiosidad me pudo y al final visualicé su misión: enviar a no sé quien un beso psicodélico desde su móvil vía sms. La postmodernidad tiene cosas bien raras.
Yo me quedo con Paco Clavel, los confetti y las luces de luna llena islándica.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Nuevas compañías

Ante la amenaza del Facebook de controlar nuestras vidas, del fin del mundo que se avecina en la sombra y se está gestando en diferentes locutorios de la ciudad conectados de forma secreta y la creciente neurosis y falta de autocontrol del segmento de población que va de los 29 a los 36 años, voy a empezar a frecuentar los animales, que son fiables de toda la vida.
Atención a la letra del vídeo, un manifiesto en sí mismo. Cada día escribo peor.
Ala, disfruten del sol otoñal.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Comer en un buffet. Esa es la cuestión.

Yo me pregunto de dónde salió la palabra buffet. Con ese aire pseudo-selecto-elitista el término te invita a una orgía de sabores y colores...Cuando en realidad la mayoría de buffets son LA depresión. Sirven comida cual alfalfa, ala, para llenar el estómago, sin dedicarle un milímetro de amor. Comes lo mismo cocinado de tres maneras diferentes, para disimular y encima siempre hay alguien empújándote detrás.
Hoy he ido a un buffet amigos. Ha pasado. Servían inocentes verduras, pero había mucha trampa, lechuga suelta, una especie de coles de bruselas, cosas que NADIE en su sano juicio comería. Te lo sirven y el perverso mánager piensa para sus adentros: ah cretinos, si os vais a la pizza es vuestro problema, yo he intentado que comáis sano, pero sois carne de cardiólogo y bypass.
También he detectado una técnica barriobajera donde las haya: poner cartelitos tipo supermercado: ensalada Napolitana (que ni la conocen en Nápoles, pero qué bien queda esa lejana aspiración italiana...), qué buena! Y un largo etcétera de engaños camuflados de ecología y salud.
Vuelvo a mis asuntos, porque si no voy a ir al infierno de lo copys. (miedo)

martes, 11 de noviembre de 2008

La figura del listo del pueblo

Nos rodean. Está seguramente detrás tuyo. ¿Lo oyes? Sí. Es el listo del pueblo. Si afinas el oído oirás seguramente un gran cacareo, algún que otro espasmo y una gran corte de coreografías (cuidado no te meta alguna pluma en el ojo con tanto aspaviento). Son las joyas de toda empresa, comunidad de vecinos o simplemente colectivo humano. Brillan como una gaviota encharcada de petróleo o un juguete chino de esos que venden a horas intempestivas por terrazas y esquinas sombrías.
Lo saben todo. Han estado en el Monte Fuji, Gotham City, el Purgatorio y el Infierno de Dante. Han sobrevivido con el único objetivo de contárnoslo. Porque son TAN guays.
Los listos, vamos. Han plantado árboles, firmado grandes campañas de publicidad, conocen las últimas tendencias de Japón y de la isla de Java y siguen las leyes del feng shui en su propio escritorio y en todo su universo mental.
Hacen tae-kwondo y leen a Proust. Ven algún fragmento de telecatodia con resignación porque hay que ver lo que hacen los de allí abajo, pero vamos, como el canal de cine austrhúngaro del satélite no hay nada. Insufribles. Se autoriza a ignorarlos si se cree necesario. Yo lo intento.

lunes, 10 de noviembre de 2008

El fin de semana alarga la vida

Cosas buenas que suceden dos días a la semana por las que vale la pena luchar los 5 días restantes: levantarse sin gallos mecánicos (bien), hacer la croqueta hacia todos los lados posibles de la cama y conseguir una temperatura media de 28 grados bajo el nórdico, inspeccionar todos los ruidos que emite la finca, incluye campanas de lejos, cantos varios de pájaros en vías de extinción, cadenas de water y el butanero, desayunar cosas diferentes a un yogur, leer algo más que la hora del reloj, vagar por tu casa como una bailarina por el backstage.
Eso son cosas gloriosas que cada vez me gustan más. Más que los coches unifamiliares y los Maxicosi. Será la famosa combinación mente al dente atrapada en cuerpo de niña.
Feliz lunes!

jueves, 6 de noviembre de 2008

Transexual rima con ritual

Tengo que hacer unos textos de esos de no me lo puedo creer sobre yogures, bífidus, caídas de pecho y sexo extrconyugal. No puedo!! Evidentemente la segunda parte es falsa, pero al menos estría más entretenida. ¿Sabías que si te empachas de petites suis no pasa nada? ¿Que te va a caber el vestidito de la primera comunión hasta que tengas 43 palos? Porque tiene sólo el 3,24 % de materia grasa y todos tan contentos. Y como lleva más fruta que toda la huerta valenciana junta, pues eso, ni echar polvos por ahí, ni ná...Atracarse de petit suis y con un poco de suerte os van a crecer hasta las mamas y ganaréis las elecciones para regidores de cultura de vuestro pueblo.
Es lo que tienen los transgénicos, que tienen efectos colaterales que nadie sabe muy bien ni cómo calibrar. Tiempo al tiempo.
En fin, que ando con el arquetípico cuadro maníaco-depresivo de mierda que tengo que entregar esto y estoy en mi champañería preferida y no en una web de nutrición, por Dioooos! Tengo el pulso a 367. Voy a entregar mi alma al bífidus porque va a pagarme las birras de mañana. Miedo tengo yo.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Las galletas del artista

El artista se despierta envuelto en brumas. Ha soñado con chorretones de colores y una especie de tela de araña de color cereza intenso que insistia en paralizarle la mano derecha. Qué cosas. Si a uno ya le cuesta controlar la realidad despierto, imagínate dormido. Desayuna muesli orgánico de una granja perdida de Baviera y leche extrañamente descremada. Se supone que es sano, mejora tus evacuaciones y tu tono muscular, pero de lo más aburrido. Masticar y sorber. Sorber y masticar.
El artista sabe que solo las galletas en forma de corazón le salvarán el día. Le traerán bolitas de colores y un gran empuje en la mano derecha. Ñam, ojalá haya una bandeja por estrenar en la repisa de la cocina.
Hay días en que todo sale redondo. No hay una bandeja, sino dos. Bien.
Se come tres corazones verdes, ah, el detalle es que las galletas, además de miel y gengibre llevan marihuana, y dibuja la palmera lila más estupenda que ha parido madre.
Viven 400 loros acurrucados entre sus ramas, que no salen en la tela, por falta de superficie, pero que chillan currucú currucú como unos locos. Y de la palmera salen catedrales y pulpos. Qué maravilla. Y hace calor, y se saca el jersey porque el aire del desierto le envuelve como un chal gigante.
Y para comer, en unas horas, paella, que aunque es un poco rollo, tiene colores, que seguramente quedarán bien con los de la palmera y las cabezas de los loros. Ya verás.

lunes, 3 de noviembre de 2008

El antídoto de la disciplina es

una persona como yo, anárquica, rebosante, sin límite aparente a la vista. Anda que no me da quebraderos de cabeza a mí el tema de la disciplina. Picasso, que si se pasaba el día sudando enfrente del lienzo generando petrodólares, Woody Allen, leí el otro día, es un hombre de férrea voluntad dispuesto a ponerse a escribir en las más adversas condiciones. ¡Por Dios! La historia de los genios está salpicada de mucha roncha en la sobaquera y grandes héroes entregado a la causa.
Mi pregunta es, ¿cómo llegar ahí? ¿A base de una dieta depurativa de láudano que te conecte con tu propia voluntad? Poniéndose carteles de YES YOU CAN (?), esto lo hago yo y a veces funciona...O bien plantándose delante del espejo y dándote cuenta que un ejército de filipinos no te va a salvar el culo, sino tú mismo. Tus falanges, tu codo derecho e izquierdo, tu pelambrera revuelta, van a ser los artífices de todo lo que tú quieras ser. Preparados, listos, ya. Todos a tomar Redbulls y a hacer abdominales.
YES I CAN!

viernes, 31 de octubre de 2008

Para un día lluvioso

Para ti amigo, que tiendes la ropa con esmero antes de ir al trabajo para que se te moje, en un día como hoy. Para ti, amiga, que intentas llevar una dieta equilibrada para destrozarla a base de Doritos Tex-Mex y la bollería esa interespacial del Qé.
Para todos, que vivimos inmersos en 3000 contradicciones diarias de contigo pero sin ti, el género humano es una porquería pero quedamos para tomar algo tan sugerente como una ración de pulpo a feira y hablamos de ese comediante que no te hace ni caso.
Supongo que estos mecanismos de desdoblamiento y fricción constante están dentro de la normalidad.
¿Cómo sería en el Paleolítico? Me voy a cazar un mamut, pero ante le daré un mamporrazo a Abelus, que le pillé in fraganti dándole un cachete a mi mujer en el culamen en la penumbra de la caverna. ¿Será? ¿O es que esta trama endiablada de prisas y contradicciones es fruto de nuestro tiempo?. Lo que sé, es que debo tener algún tipo de tic, porque reviso la bandeja de entrada del correo unas 46 veces al día, y lo peor es que no es broma. En fin hermanos, llega el poderoso viernes cargado de lluvia y la detención inmediata de despertadores. QUÉ FELICIDAD.

jueves, 30 de octubre de 2008

Un señor de 70 años se divierte

Lo bueno de vivir en un sitio estilo Melrose Place pero sin cachitas ni piscinas, es que casi siempre hay algún plan para evitar una cena estilo monólogo o bien caer en la apología del uno. Comunicación wireless: Vecina, qué, cenas sola, sí, vente a mi casa, vale.
Cocinar a cuatro manos es definitivamente más reconfortante, como que la comida te sale mejor. Después de revisar el santoral de desplantes y hombres imposibles que nunca conseguirán estar en nuestros brazos, pasamos a la proyección de una joyita para mí desconocida: el circo de Alexander Calder.
Este señor, conocido por sus móviles, a sus 76 años se tira al suelo con su estupenda camisa roja y pone en marcha su circo particular. Hay contorsionistas chinos, malabaristas, elefantes enormes que se comen a los domadores y aplausos de fondo.
Lo mejor, la cara de felicidad del hombre, incrustado en el suelo, moviendo caballitos y de todo con un complejo sistema de alambres que él mismo montaba.
Como un niño grande, colorado, con el pelo revuelto. Simplemente encantador.
Y su mujer, en el fondo, con una risita contenida, poniéndole los discos para amenizar el show. Quien quiera apuntarse, que se pase por nuestro particular Melrose Place y montamos uno!

miércoles, 29 de octubre de 2008

Canción para día de lluvia


Y lo de siempre, no se enreden con gentes extrañas o altamente efusivas, que luego pasa lo que pasa...

martes, 28 de octubre de 2008

Una visión perturbadora

Sé que esto no tiene mucho sentido, ¿pero acaso algo lo tiene concretamente?
He tenido una visión perturbadora esta mañana mientras apretaba como una autómata el botón despiértame café. He visto un trasero embutido en un pantalón de esos tipo casuales pero arreglados, de aventura pero urbanos, con un cinturón de hebilla dorada inlcuida. Era la parte de atrás de una persona de cierta edad, un sistemista convencido, de esos que levantan el país y el sistema solar cada día.
He tenido un súbito mareo. No quiero ponerme esos pantalones dentro de unos años. No quiero llevar sujeta culos con hebillas doradas. No quiero hacer bromas sobre el tiempo, ni reírme como una hiena atiborrada de educación por la mañana.
Ayer vi un vídeo de AC/DC y me pareció todo mucho más excitante. Al menos el tío tiene la iluminación de ir vestido de niño estilo internado inglés y hacer giros de 360º con la cabeza. Y grita.
Supongo que todo esto forma parte de las crisis de identidad de los 30: odias los trajes, todo lo punk suena mucho más interesante, pero cada vez que vas a un bar ves que podrías apadrinar a la mitad de parroquianos y que tus amigos hablan de calidades de pañales y de texturas de cacas.
El viejo tema con diferente collar. En la variedad está el gusto.

lunes, 27 de octubre de 2008

Canal imaginación

Existe. Una ciudad rebozada de silencio y hojas doradas, siguiendo la gama del verde muerto al rojo más otoñal. Las hojas caen en círculo, descuidadas y felices, y entran en los bolsillos de tu abrigo, y sin querer, empiezas a acumular tesoros que son hojas.
También hay tres mil tipos de cerveza con tres mil aromas consecutivos: miel, mujer, leopardo, tomillo...Eso sí, ponen a prueba de explosión tu estómago, porque la densidad domina su receta. También llueve, y la gente se moja, pero así, casi sin quererlo, todo el mundo parece más sexy con la cara mojada y los cuerpos resistiendo al viento intermitente.
También hay museos silenciosos como mausoleos, llenos de obras con las que uno suele soñar. Vermmer-Franz Hals-Rembrandt, solo para ti, solo por esta tarde. Magnifique.
Y muchas bicicletas encadenadas, libres, que bordean canales, que suben escalones y conviven en la ciudad silenciosa.
Amsterdam. Qué maja eres. Espero volver cuando los holandeses enseñen las cachas al sol.

jueves, 23 de octubre de 2008

Fuga y ficción

La vida de un rollo de papel de water no deja mucho margen a la diversión. Siempre anda por los bajos fondos rematando faenas, borrando rastros, generando esa comfortable sensación de limpieza. Ahí vive colgado, medio furtivo, en la oscuridad de una sala donde se puede pasar del aburrimiento al delirio en décimas de segundo.
Un día, cuando el rollo bordeaba la máxima depresión, cuando estaba harto de consagrar su vida a culos y una infinita variedad de genitales, decidió escaparse.
Corrió como un loco escaleras abajo, perdiendo metros y metros de cola a lo largo de la ciudad. Suerte tuvo que una ráfaga de aire lo arremolinó y consiguió enrollarse de nuevo y sortear lo que parecía una previsible perdida de su preciada extremidad inferior. El destino a veces tiene giros imprevisibles y la misma ráfaga de viento que lo salvó del primer peligro, lo empujó a un charco mediano de la calle Pelayo.
Y allí se quedó varado. Solo. Desovillado y manchado. Libre pero atrapado en una tibia laguna de pies que chapoteaban entre bolsas rellenas de disfraces, lencería de lycra inflamable y libros de escaso interés para la vida humana.
Al día siguiente, un sol elevado a la quinta potencia secó todo rastro de humedad. El ovillo de papel de water se había convertido en una especie de mejillón gigante anclado a un adoquín. Y ahí se quedó hasta que un diligente funcionario de la escoba se lo llevó en una cesta enorme a otras latitudes, donde empezó su vida como molusco de papel, que también es aburrida, pero al menos es otra vida diferente.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Datos por que sí

El cantante del grupo de música para niños y adultos, lee de 75 a 100 libros al año. Un muchacho de 45 años hace su primer currículum. El niño ostra expele sus primeras tres risas después de 12 días de bajón. Un señor economista te aclara el follón de las subprimes en un minuto. Espero tragarme unos 125 macarrones con tomate para comer. Y hoy, tomarme dos o tres cañas depurativas. Los números están a punto de dominar el mundo, y nosotros sin darnos cuenta. Lo mejor, es que hacen su trabajo en silencio, así como el que no quiere la cosa, habitan en interfaces de móviles y calculadoras solares y van sumando y restando. Pequeñas hormigas digitales que un día nos van a dejar petrificados, porque tendrán la cifra final. La solución. La cifra del DNI también tiene truco. Y cuidado con dar el móvil así, a lo loco, con las manos bañadas en cubatas, que luego tienes tres dolores de cabeza automáticos y encadenados.
3, 2, 1...Vuelvo a la sensualidad de las letras, que de momento no amenazan rebelión.

martes, 21 de octubre de 2008

Come on baby light my fire

El champán muy a mi pesar, está perdiendo su fina burbuja, su fuerza atómica, rendido a la crisis otoñal. Las encuestas populares acusan una cierta repetición de lo aburrido que es parar despertadores por la mañana y arrastrarse por la calle. Cierto. Intentaremos sacar temas más provechosos como las últimas aventuras sexuales del amigo 3, que se enrolla con un guiri, no sabe ni cómo se llama y le llama mi guiri. Al día siguiente pasa por el mostrador de facturación y derechito a la nada de nuevo.
Mari, me dice, para qué aguantarlos más de un día. Y se pone una sonrisa de la oreja a la coronilla, se come un canapé de paté a las finas hierbas y seguimos viendo el pan y circo ese que es Física o Química de Antena 3. Ayer con violación incluida, dentro de poco sacaremos orgías en grupo, sexo en la tercera edad e intercambio de parejas.
Seguidores, satélites, amigos furtivos, tenemos que levantar de nuevo este chiringuito, pero necesitamos un poco de chicha por parte de todos. Así que se admiten sugerencias, consultas radiofónicas y permutas.
Y escribid letras juntas, que no pasa nada. Y encima ha salido el sol! (bien).

lunes, 20 de octubre de 2008

Todavía es posible

Animarse, porque sí, y salir derechito por la carretera para abrazar al amigo otoño. Aléjate del shopping, oh satán, y adéntrate en los bosques, sin miedo, están preciosos.
Sí, ya sé, tengo una Heidi del tamaño del Yeti dentro de mi cabezón. Después de la ración de bosque, nada mejor que una comida libre de CO2 bajo un techo de madera. Fe-li-ci-dad. Te sirven una sopa de pan en un bol rústico y estás a punto de llorar de la emoción. Una abuelita de unos 80 años circula por el restaurant con una bandeja llena de platos. Esperemos que no la hayan contratado para aliñar la experiencia campestra a los urbanitas. Seguimos, guiados por la agenda de nuestra amiga A, actriz y ventrílocua, hacia un resort de lujo perdido en otro bosque.
Ahí empieza la psicodelia buena. Para el evento, una convención de pinturas acrílicas, no se les ocurrió nada mejor que construir un globo aerostático con el logo de le empresa. Evidentemente me subí al globo y pude ver el resort desde 25 metros de altura, aunque lo mejor fue ver cómo calentaban el globo con los quemadores. Estaba tan emocionada que pensé que me quiero embarcar en una expedición en globo absolutamente. ¿Alguien se anima?
Y para concluir el plan, nos fuimos a una fiesta en la montaña, ya que era el cumpleaños de nuestra amiga B. Allí, ya convertida en rama directamente hice las tres mil contorsiones que mi cuerpo me deja al ritmo del sr. DJ.
Amigos, cielo encapotado y teclado gris, contrastan con el verde de la Heidi-Yeti. Seguimos para bingo.

viernes, 17 de octubre de 2008

Algo diferente para un viernes

Dormir sin reloj. Caminar sin prisa. Mirar a los ojos. Contar adoquines. Recrearse en las molduras de las ventanas. Una caña, por favor. Dos, tres. Ir de la mano. Cargar con revistas. Mojar el pan en la salsa. Todas esas cosas que no podemos hacer entre semana, porque vamos con el cohete en el culo, están a punto de suceder. Y no es otra página promocional sobre especial fines de semana. Oh no. Es solo un miligramo de belleza para ti lector, que tienes que buscar la felicidad entre botes de alubias y conservas de pepinillos. Por eso, démonos un homenaje dominical y olvidémonos de llenar neveras, estirar colchas y reciclar tarjetas de autobús.
Dediquémonos a celebrar las 48 horas de la no obligación. ¡Sí!

jueves, 16 de octubre de 2008

De profesión vividor

Como dice mi magna tía, arrieros somos, con lo que entiendo que lejos estamos de ser los sucesores de Espartaco Santoni. Por cierto, yo me pregunto, ¿cómo nota uno que debe encaminar sus pasos a emular al célebre playboy venezolano? ¿No sentía la llamada de la formica y del dispensador de agua? ¿Del chismorreo de pasillo y el bocadillo de las 11? Se me ha ido el hilo del post. Ah, sí, el otro dís revolviendo por el internet encontré una historia para no dormir. Un jovencito de 25 se lió con una abuelita de 84 años, con el rollo maternal, fluvial o paranormal que se encargó de argüir.
Resulta que la viejita se despide de este mundo y el tío lo pasa a heredar todo. Desaparece del mapa. Regresa con una morcilla en los labios, extensiones de pelo, rubio para más inri, y filosofía emo. Y unas declaraciones para que la mujer se revuelva en su lugar de descanso eterno: a partir de ahora voy a vivir para tocarme las bolas. Se me cayó la cara de vergüenza, la verdad.
Y de despedida, un vídeo feliz, que nos recuerda que ya falta poco para el viernes. ¡Sigan empujando!

miércoles, 15 de octubre de 2008

Super camorra

Así, otro día más, van las hormiguitas al trabajo. Un día más las mismas caras, las mismas bromas, la misma luz de otoño que avisa que la buena vida va a acabar pronto. Repita conmigo: re-loj-a-lar-ma. Ca-fé-con-le-che. Las mismas líneas de autobuses se persiguen por la ciudad, los mismos pasteles, similares viejecitas que tiran de sus carros llenos de huesos de jamón. Ayer, para celebrar la luna llena y por causas ajenas a la organización, tiré unos globos desde la terraza.
A penas dos viandantes cabizbajos levantaron el cogote para maravillarse con aquel mini-circo.
Estamos narcotizados y no hay más. Parece que es solo en verano y en concreto durante las vacaciones, cuando somos las personas que en principio queremos ser: divertidas, sociables, sonrientes. Llega el mazo del frío y la sangre ralentiza su curso por nuestro pequeño cuerpo-ciudad. Da pereza hasta tirar de la cadena del water.
En fin amigos, las gentes hablan de vitaminas, otros de botellón y otros más de centros de mesa al calor de la familia.
Yo apuesto por la ficción y una actitud muy fin de siglo. Ya os contaré.

lunes, 13 de octubre de 2008

Bodas descacharrantes

Cada vez que oigo boda me suelo poner taquicárdica. Me pone neurótica el boato que acompaña las ocasiones, las formalidades, las tarjetas con tu nombre escrito y los apellidos...Papeleo nupcial, vamos. Este sábado tenía una. Parece que te vas de viaje a Nepal, como muy cerca, por las horas que necesitas para llegar a tu destino. La ropa, el secador, el pendiente, lo otro...Se utiliza mucho tiempo para llegar al banquito, aposentarte y que empiece el ritual. Lo bueno de las bodas es que la gente suele estar bastante eufórica, y cuando normalmente se toman una copita de moscatel, pónganme un whisky doble, y así sucesivamente, hasta acabar todos contentos, poniendo a prueba las leyes del equilibrio sobre 8 centímetros y levantando los brazos como si hubieran ganado el trofeo del trabajador del mes o similar.
Hay dos momentos que me irritan particularmente: la canción lenta y la ronda de fotos por la mesa de sonría con su marido.
Otro día detallaré más.
Pero sí, cerramos la temporada nupcial con una gran boda llena de taconeo, patinadas sobre el suelo, congas disfuncionales y ni un teléfono desconocido en el móvil. Como tiene que ser!

viernes, 10 de octubre de 2008

jueves, 9 de octubre de 2008

Idealmente, llévate el tupper

Sí, ya sé que siguen muriendo focas anegadas en gasoil, la industria cárnica sigue fabricando hamburguesas con sabor a fresa impunemente y el precio del jamón ibérico es prohibitivo. Pero el tema que nos concierne hoy, queridos lectores, es el infame servicio que suele haber en el ramo de la hostelería. No abundan los electricistas rapsodas ni las vendedoras de lotería dulces como una gran madalena. Cierto es. Pero es que lo de los camareros clama el cielo. Se están convirtiendo en un target de alta peligrosidad, ya sea por contacto oral o físico.
Pedir en un bar o restaurante se está convirtiendo últimamente en una actividad equiparable al transporte de nitroglicerina.
Malas caras, desprecios, gritos y para rematar timo, eso ya se lo debemos a la escalada de precios sin par y a algún gerente con ínfulas de Dioni.
El caso es que son pocos los bares en los que uno disfruta de un tiempo agradable y distendido. En Sudáfrica, me hubiera llevado a una media de 17 camareros al día conmigo, para ver pelis todos juntos en el sofá.
Aquí, solo me queda rezar para que no me propinen un puntapié. Ayer, sin más, una mujer me montó un pitote porque la camarera nos sirvió los bocadillos cambiados.
Amigos, más nos vale llevar un tupper siempre listo en el bolso y alejarnos de los centros del mal. Digo.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Cuando el sr. Cano baila se para el mundo

El tema me tiene intrigada. No sé si hacen el casting de Mira quien Baila para dar pena, generar interés o concienciar a la población de los beneficios del ejercicio regular. El lunes, inmersos en la vorágine televisiva, tuvimos de nuevo un shock visual entre los tocamientos de las nobles partes abajo mencionados. Ver al ex-torero Ortega Cano bailar, que más que nada parecía un autómata del Museo del Juguete o un jubilado desorientado en la fiesta de despedida del crucero por Palma de Mallorca.
Le habrán soltado una buena pasta para exhibirse alegramente delante de España enfundado en un supuesto traje para ir a una discoteca. Vaya tela. Dio unos saltitos que parecía una coreografía de esas baratas para vender colchones en algún programa trasnochado de Teletienda. Su némesis lo debe estar todavía flipando. Y luego ver a Terelu embutida en un metro de malla dorada moviendo el pandero, tampoco invita al placer visual. En fin, si estos son síntomas de que el fin del mundo se acerca, debe estar al caer. Estamos en una fase de caspa profunda insuperable. Me cuesta entender que convivimos en el tiempo con el ipod, los reactores nucleares y la física de fusión. La la la.

martes, 7 de octubre de 2008

Otra de miedo

Ayer asistí a mi cita semanal con mi prima y sus compañeros de piso para ver la peor serie que programen ese día. Evidentemente caímos en las diabólicas redes de esa joya posmoderna que es Física y Química, en Antena 3. Profesoras de inglés que podrían cocer pan bajo sus fogosas partes, modelitos imposibles tipo mayordoma con coletas Pipi Lanstrum, ex presidiarios que parecen gigolos, vamos un cuadro...
Y lo mejor son los follones constantes que nacen en cada esquina de esa casa de citas, que pretende ser un instituto. Uno que es gay, dándose el lote en el instituto con su novio. Que levante la mano quien haya visto a uno de 16 morrearse con otro con el bocadillo de mortadela bajo el brazo. Si en mi colegio ya era dramático a veces llevar una falda con cierta medida (!). Los tiempos han cambiado y cada día me siento más mosquito del 78 metida en una gran pieza de ámbar.
Estos personajes desorbitantes, cachondos las 24 horas del día, puteados por el sistema pero con unas pintas que matarían a Karl Lagerfeld al instante.
Evidentemente la serie arrasa y es que no te dan tregua ni para ir al baño, porque ya te has perdido el enésimo tocamiento de paquete.

lunes, 6 de octubre de 2008

Canal ensimismamiento

Raro es que no me haya encontrado con algún topo gigante perdido en el metro o con alguna abuelita armada con una escoba-bayoneta, pero tampoco me he expuesto con ganas a lo desconocido. Casi que estoy en modo ahorro de energía. Después de encadenar lavadoras, reordenar estanterías y esos coñazos diversos derivados del hogar, me di cuatro paseos benévolos y poco más. También vi la esperada-odiada-amada Vicky-Cristina-Barcelona, y bueno, ni calva ni siete pelucas. No está mal, es un divertimento de domingo tarde, un ejercicio estético y de marketing de mr. Allen, que se lo debe pasar en grande probando vinos, localizaciones y encuadres para exaltar a sus personajes extra sensibles y consagrados a la creación. Le gusta la buena vida, no me cabe la menor duda. Y está bien que nos haga soñar entre casas modernistas y enredaderas que abrazan terrazas de esas para esperar al fin del mundo sin prisas.
Que les den a los electricistas y a los matriceros, la señorita Scarlatina con cámara en mano vende más que un coro de taxistas con el pecho descubierto.
Lunes, aquí estamos, esta vez no llevo ninguna granada en el bolso. Sólo una tonelada de sueño.

viernes, 3 de octubre de 2008

Esto es de verdad

Con una congestión nasal propia de un dinousaurio con rinitis crónica me enfrento a este viernes otoñal. Hace frío, y yo que quería ir sin calcetines hasta el día del juicio final, ¡qué felicidad! (y la de tiempo que se ahorra).
Nubes a tope, enladrillamineto del cielo y de los corazones: esto es la realidad, sepulta el pareo en los pulmones del armario y saca la angornia. Aiaiai. Lo bueno, supongo que será la aparición de castañas y las sopas de mi madre. Lo malo, el tratamiento de belleza frío total que empieza en mi comedor hacia estas fechas. Si aguantas, te queda el cutis como el de la Preysler, pero ole tus güevos verte una peli con esa especie de humedad polar. En fin.
En la lista de lo bueno también está la exorcización de las neuras del verano y la perspectiva de engancharme a alguna serie que no sea española. Por Dios, ayer me tragué Cuéntame para ver a una amiga de mi prima y me quedé petrificada con el nivel de diálogos, es el nodo versión tv1, por Dios. Imanol Arias parece un vendedor de féretros y la mujer la encarnación de las virtudes teologales y cardinales disfrazada de sor Citroen de calle. Me dio mucho miedo, especialmente la moraleja final que las cosas malas suelen sacudir a los débiles y a no sé quién más.
Dios nos coja confesados, eso sí, bañados en alcohol.

jueves, 2 de octubre de 2008

Urtasun no me vigiles

Al ritmo de Si cae Martín, caemos todos, así, por la cara, un estribillo tonto que no para de repetir como un loro amaestrado, mi compañero Urtasun me está dando la tarde. Dice que le encanta la expresión Voy a tirar de la manta. A mí me encantan los zapatos de Chie Mihara también. En fin, que tras estar rodeada de pajaritos azules, paso, mediante amerizaje forzoso, a estrujarme el cerebelo con una campaña de una red social. Si la gente hablara más en la calle y se tocara más la nuca, no habría redes virtuales, si no maravillosos encuentros locales. Y yo estaría en el paro seguramente, o bien administrando una casa de citas en la vía pública, oficio que no me importaría desempeñar, porque así al menos hablaría y contribuiría al calentamiento global, pero en versión amor, sin CO2 ni lluvias ácidas.
Parece que estas líneas han conjurado al compañeiro Urtasun, porque milagrosamente ha dejado de cantar. En fin, a ver si se me ocurre algo porque me veo si no el fin de semana calentando silla y revisando mi vocación por enésima vez.
Y lo de siempre, no acaben borrachos en descansillos ajenos, al final no compensa.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Aficiones nocturnas

Gabinete de crisis con vistas al mar. Cojo el pony volador y me planto en un bar que podía estar situado perfectamente en París y sintonizo la oreja con las historias para no dormir de mi amiga. Otra vez una de personajes escuálidos y filósofos que se debaten entre el mundo y contestar un teléfono. De verdad, por qué las mujeres somos tan ordenaditas y apretamos los botones cuando se supone que toca (?). Léase: mensaje --> contestar, teléfono --> responder y un largo etcétera.
Total, que entre vino de Rueda y vino de Rueda y tres mil aceitunas bien rellenitas de aceite le dije que este joven nihilista no merecía sus abrazos de oso panda. Que le pusiera en la lista de los morosos emocionales, que ya está bien poblada con indeseables. Y salió la frase mágica: Los niños están para parirlos. Yo me reía mucho, mientras ella aseguraba que podría tener un programa de radio propio, que yo acepté feliz, sólo con la condición de tener un surtidor de vino al lado y una lata enorme de aceitunas sin fondo. Cosas del 2008, mucho desamor.
Más tarde rematé la faena jugando a la pizarra mágica con mi vecina, léase dibujando a los obreros de los andamios contiguos y garabateando que esto es la guerra y que vamos armadas. Voy a generar letras.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Cómo se disuelven las vacaciones en la formica

Parecía que iban a durar largamente, como un eterno calzoncillo inmaculado y elástico, pero no. Se acabó el mousse de chocolate. Hoy me ha rebotado el slip en la cara y ha sonado el despertador, oh no, amiguita, empieza a caminar hacia el desfiladero...En fin, hálleme aquí engañando de nuevo a las masas para que vayan a algún lugar en el puente de la Hispanidad. ¿No sería mejor pegarse un buen revolcón en el sofá, homenajear al gran Paul Newman con una mantita y un buen vino al lado o bien releer algun libro memorable? Supongo que después de patear tantos días otras calles, me apetece volver a las mías.
Bueno, no abriré la espiral sin fin de depresión. Me quedo con la vuelta al cole, los amiguitos y los viejos chascarrillos. Y un vestido rosa estupendo que me he puesto hoy, que hace honor a este burdel de lujo. Feliz vuelta a la Gran Fotocopiadora.

domingo, 28 de septiembre de 2008

Pink champagne strikes back

El tiempo se deforma a mi antojo a veces, y estas dos semanas han sido como un enorme bubaloo de fresa que a penas perdía el sabor. Masticando masticando me subí a un funicular y pude ver el Océano Atlántico en su máximo explendor, pájaros de lomo azul que te hablan por los precipicios y rocas donde parar oficialmente el botón del tiempo y quedarse allí a escuchar cómo las olas van y vuelven a la ola mayor. Más tarde, me atraqué de animales. Suerte tenía que me había tragado todos los documentales de la dos de la franja del mediodía. Y así, a primera vista, pude distinguir que una cebra era una cebra, una jirafa lo mismo, bla bla...Por mucha tele que tragues, la realidad casi siempre supera la ficción, así que cuando visioné a una señora jirafa desayunando, me quedé frita. ¡Qué elegancia!
Yo creo que Naomi Campbell lo sacó todo del Krueger Park. Los leopardos, más de lo mismo, parecía que estaban desfilando en secreto para la semana internacional de la moda de Limpopo. Muy monos todos, y tan callados...La ruta siguió hacia el sur, hasta llegar a Buffalo Bay, la meca del surfista, donde me contenté con la aparición de un madurito agarrado a una tabla de surf. En fin, no se puede tener todo. Pero bueno, creo que tengo tantos canales nuevos de información que tendré que montar unas cuantas cadenas. Lo mejor, oír como respiran las ballenas en medio de la bruma...A ver si voy a tener yo un Jacques Cousteau ahí metido y no me había dado cuenta (?). Seguiré informando puntualmente desde la estación de control. Sí, el episodio de los tiburonse, en breve...Tararara tararara chan chan chan...

martes, 9 de septiembre de 2008

Os doy vacaciones a todos

Nunca es tarde si la dicha es buena. Técnicamente en un día y pico levanto el campamento y me voy de vacaciones. Esta vez no me iré a algún desierto del Sáhara a meditar sobre el sentido de la vida, simplemente me voy a facturar hacia el sur y con ganas de olvidarme de: obreros que machacan chapa de aluminio a las 8.05 a.m. cada día, cagadas de perro esparcidas, filósofos abrumadores, traidores del corazón, empleados que se empecinan en involucrarte en tareas absurdas, facebook y otras adicciones varias de serie B.
Así que hacia primeros de octubre vuelvan a la champañería más selecta de la ciudad y allende. Porque la idea es terapizarnos entre todos y poder abordar las 8.00 a.m. cada día con un poco más de fuerza. Besos y bailes regionales, la dueña del rancho. Y esta pieza maravillosa de postre.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Con-fu-sión creo

El viernes, entre los efluvios del alcohol, prometí al gran mr. Endrinas que seguiríamos comentando largamente en el blog el asunto de los bufandistas. Es más, las fuerzas telúricas del cemento y de la ciudad nos llevaron a un garito que, oh, cómo no, estaba poblado en principio de bufandistas. La verdad es que podían ser preceptores evnagelistas o entrenadores de monos, yo solo veía una masa informe de pelos revueltos qie iban saltando desacompasadamente. Y todo me parecía muy bien. Incluso llegamos a un trato: se llamaría madriguera de bufandistas. Pero al final pienso que estos personajes satélites, como que vale, ahí están y yo en mi casa y Dios en la de todos.
Así, que podríamos comentar también la barbacoa familiar a la que asistí ayer, donde mi tía, minishort y piercing incluido, se arrancó por rancheras con mi tío, que parece el primo de Tony Soprano. Eran todo tan película Kusturika, que no te queda otra que hacer los coros y fluir con la marea. Paralelamente había una amiga de mi tía, aka Ana Mari, que tiene una potencia de voz capaz de cargarse las cristaleras de la Sagrada Familia y seguir tan ancha. Así que allí nos encontramos todos, pasando un domingo comme il faut, sólo faltó la tuna y el cura del pueblo. Creo que ya tengo casi cerrado el argumento de la película, los Tennenbaum versión Spain.
Quien haya pecado este fin de semana, que lo diga y a ver qué hacemos. También podemos negociar un cameo en la peli.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Jason sigue en racha (pero no tanto)

Viendo la euforia que causa en la audiencia las peripecias del amigo Damon, ayer me metí entre pecho y espalda la segunda peli: La supremacía de Borne (título ampuloso donde los haya, por cierto, muy de chorizo premium). Ays, este chaval...Muy bien corriendo por la playa, con Goa de fondo, pero va, y para fastidiar a la corte de románticos, que no somos pocos, va y matan a la chica en el minuto 3 y él la deja en plan sirenita de Goa que se la trague el mar, mientras él depura su pena entre burbujitas y rápidos movimientos para no palmar y quedarse en el fondo del mar forever con la otra.
Total, que a partir de ese turning point tan así es la vida, no os enamoréis porque vais a pillar, el chico aparece bien demacrado. Grasa de vete tú saber qué coche o mecanismo por la cara, gestos de sufrimiento a tuttiplen, ojeras, mirada del marine, miraditas furtivas y de reojo a la foto donde sale él y la parienta, la única que no quemó, que le recuerda lo que perdió....Vamos!
Y luego vi alguna secuencia un poco chunguilla. Léase manifestación contra el capitalismo o por la paz (una cosa lleva a la otra) en la Alexanderplatz de Berlín, ah claro, para sembrar más la confusión en la persecución. Salen cuatro melenudos gritando con pancartas muy de tercera regional y no da mucho el pego.
Ya lo sé, qué fácil es criticar en pijama desde un sofá y qué chungo es resolver una manifestación en el 2004, cuando la gente solo grita porque cada vez la gasolina cuesta más o el coche se les llevó la grúa y ya no hay buenos extras enloquecidos que te bordan cualquier papel.
Bueno, me queda la tercera y última dosis de Matt. Me la guardaré para alguna situación propensa y sí, prometo comentar!

jueves, 4 de septiembre de 2008

Signos de la centuria

Ayer me comí una paella frente al mar. Pensé que la vida cobra especial sentido en estos momentos cumbre, donde todo te parece maravilloso, tu suegra se convierte en una apacible bibliotecaria, el camarero sonríe (?), oh milagro, no lo hacía desde el día de su primera comunión y te muestra tu lado más encantador y dices, va, si tampoco está tan mal mi trabajo.
La cosa se enredó entre mojitos y gente de varias procedencias, todo ello bajo la batuta de la gran Naomi, excelsa consumidora de bebidas con sombrillita y mejor conversadora. Yo me entretuve mirando el Mare Nostrum y departiendo con el cosmos.
Cuando llegó la hora me fui al concierto del gran Calamaro, que resultó una mini devacle. Entré en el local con calzador, y me entraron unos sudores, que ríete tú de la menopausia. No me voy a poner en plan el cura de Cuéntame pero me parece muy irresponsable la manera cómo gestionan los conciertos. Te meten ahí a granel, como cerdos listos para sacrificar y luego, te dan un masaje de masas, que vamos, te podía decir si el de atrás llevaba slip o calzoncillo corto. Allí hacia un calor del demonio y la gente yo creo que cantaba por no llorar.
Qué estrés, cuarenta y tres cabezas delante mío, un microclima del infierno y encima el subnormal de turno, yo entiendo que es un coñazo ser el de la puerta, me suelta: si sales no entras. El cosmos me envió un mensaje y me vi forzada a hacer un pequeño dripping en la puerta. Otra vez que me dejen salir, coño, que me encontraba mal. Moraleja, cómprese un cd, estírese en el sofá con la persona deseada y tómese un brandy. A mí ya me han visto el pelo por un tiempo.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Los papeles que tenemos

Otro día más a correr detrás del cebo. A parte de mi dispersión total, fomentada de nuevo por los pectorales del señor Christian Bale, profundamente turbadores, ahora me toca de nuevo el papel de sor recaudadora. Yo me pregunto, ¿hay algún regalo en mi trabajo o en mi círculo que no haya pasado por mis mano?
Siempre acabo de ideóloga, recaudadora, animadora y algo más. Me encanta esa capacidad subrepticia de mucha gente para camuflarse cuando toca. ¿Quién bajará la basura del apartamento de verano? Silencio. ¿Qué le vamos a regalar a menganita por su despedida? Tengo pis y me voy. Y un largo etcétera que no voy a enumerar para no dormirnos todos un poco más. El tema me calienta, porque casi todos dan por hecho que lo harás, ya que por ser social, es lo que tienes, te endosan todos estos eventos, en principio sin importancia, pero fundamentales a la hora de articular cenas, celebraciones y despedidas. Aún espero el día que saquen el pastel y entreguemos a cambio un llavero del chino, porque ese es el nivel de entusiasmo de la mayoría respecto a los regalos ajenos. No es que me vuelva eufórica, pero un poco de amor por el prójimo no está mal. A todos nos gusta que nos quieran 5 minutos.
Otro tema que me sulfura es la gente que a parte de no hablar, nunca aporta nada o critica o dice que es una mierda. Sí amigos, predicar en el desierto una vez más. Que les den, yo tengo la conciencia tranquila y un largo currículum de buenas obras voluntarias y grandes celebraciones.
Me han dicho que me van a poner en la estratosfera al lado de Billy Wilder. Me parece muy bien.

martes, 2 de septiembre de 2008

Pelis de acción contra el deep feeling

Lo reconozco. Hacía como dos años que no veía una peli de acción, tiros y músculos tensionados. Pero siguiendo los consejos de un amigo mío que es ultrafan de Alien vs Predator y toda la saga de Rambo, pues me entregué con fe a la triolgía de Bourne. ¡Oye, el Matt Damon, que ya no hace el papelín de ex-estudiante en colegio de curas! ¡Cómo es el tío! Qué patadas, qué pectorales, qué retentiva (entra al hall de un hotel y en 3,2 ya sabe cuántos teléfonos hay, si es el cumpleaños de la recepcionista y qué servirán en el buffet de la planta -2 para cenar). Qué machorro. Me gustó, la verdad. Lástima que salga Clive Owen estilo nerd con unas gafitas de varilla plateada que no le hacen ningún favor, vamos, que parece el director del colegio de curas él, father Owen. Muy bien Hollywood, cuando te pones haces lo deberes muy bien, B.S.O. incluida. Me quedan dos pelis en la recámara para rellenar el vacío ese que te deja en la pechera el de 9 a 2 y de 4 a 7. Matt Damon, vaya chavalote que te has convertido. Yo que pensaba que era el amiguito retraído del Affleck, vaya par de panolis. El Affleck, sigue para mi gusto en plan panoli, pero parece que el otro se ha espabilado. Feliz bíceps tensionado!

lunes, 1 de septiembre de 2008

El ataque de los bufandistas

Sé que tengo un radar para cazar talento abstracto, para encontrar a fundadores de sectas, telepredicadores, cosechadores de trigo y demás alquimistas varados en alguna disciplina particular.
Mi amigo J. los engloba a todos en el grupo de los bufandistas. Yo me meo, la verdad. No se puede generalizar, pero a grandes rasgos son una raza de filósofos milenaristas con egos bastante curiosos que son capaces de vender a su propia madre inlcuso en medio del discurso para demostrar su excelencia. En una frase: vendedores de humo. No sé si ha llegado el mensaje. Suelen ser jipirulos de mente o espíritu, con algún libro de letra de cuerpo 8 o similar en la bolsa, generalmente de algún filósofo del siglo pasado, que les gusta el cine polaco de los 70 y tienen muchos argumentos para que te adscribas a su corriente librepensadora.
No están mal para unos 14 minutos, que es la media de tiempo en que puedes intercambiar algunas ideas antes de aburrirte. Pero en el minuto 15, cuando el gaznate te pide vino y diversión, no queda otro remedio que argüir alguna excusa tipo voy a pasear a la tortuga para escabullirse de un verdadero ejercicio de planchisteria y pupilaje. Otro gran remedio para la escapada es la horterada bailonga y conquista del ipod de turno: funciona.
Este sábado contacté de nuevo con un librepensador. La broma es que se quería ir a casa y con las prisas casi se encierra en el baño. ¿Fui yo? La verdad es que prefiero al gran Jarvis declamando sobre el drama que es ir a la tienda de la esquina y comprar un paquete de alubias para uno.
Y para alegrar el lunes, un vídeo que el amigo Reina me ha facilitado. ¡Larga vida a los bufandistas!

viernes, 29 de agosto de 2008

El recuerdo de lo que fue

Ayer mientras estaba tumbada en la cama recopilando de nuevo títulos variados, salió este. La anécdota se remonta a este martes, cuando quedé con una amiga y salió el tema del enganche mental y la mitificación que tendemos a levantar entorno a nuestras antiguas parejas y affaires varios (teléfono de aludidos del público 902 34 56 78). Que si era tal, cual, cuando en el fondo del todo perfectos no debían ser, igual que la parte contrincante, ya que se pegó un buen hachazo y se deshizo el bacalao. Me contaba que tendemos a llenar nuestras lagunas de aburrimiento con ese recuerdo dorado. Yo a parte tengo mi propia teoría de que somos animales gregarios y amorosos y se supone que vivimos adictos a la ternura y derivados como elemento de supervivencia y continuación de la especie. Porque son los instintos más elementales el motor de nuestra vida, no las charlas sobre el deficiente mercado laboral en este país con la que me obsequiaron hace poco un individuo del sexo opuesto. ¿Esto va a despertar al guardián de mi almacén de ternura? No, lo va a enviar a las Islas Mosquitos a hacer inmersión.
En todo caso, seguimos para línea. Feliz descanso de la civilización.
Se admiten experiencias de los oyentes.

jueves, 28 de agosto de 2008

Cada cita es un libro

Tengo pasión verdadera por delimitar una frase en el espacio y tiempo y pensar que sería un buen título para una peli de serie B, una serie de adolescentes, una serie de libros de crecimiento personal etc, etc...Así que me acuerde de entrada tengo anotadas como míticas la de Tus bragas son mis bragas, Muerte por sacarina, En mi culo no y algo más. Ayer, cervezas mediante, salió alguna perla más. La gran Naomi nos obsequió con un Si no tengo amor, cómo voy a tener desamor. Y yo le solté a mi compañero de neurosis Queen: Estoy obsesionada y quiero que lo sepas. Seguro que así, a bote pronto, como que no hace tanta gracia, pero en el contexto y en el momento exacto te tronchas. También me convencí de que el mejor estatus para el Caralibro era estoy comprando humus, ayer me producía gran risa, y hoy, como que me quedo un poco igual.
En el trabajo tenemos una pared forrada de grandes citas. Tipo: El día que me case, váis a ver (mía), Javi está lloviendo? No, es que me he lavado la cara (Javi) y Prefiero una mamada en el asiento de atrás de un coche que un león de Cannes (mr. C). Me seguiría explayando hasta el infinito, pero mi bandeja de entrada me reclama. Pongan sus frases y nos reiremos todos un poco más. Voy a comprar humus.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Dosis de normalidad

Después de los grandes hits de la raqueta y el calabacín, poco queda que contar. Ayer, quizás, mi rutina internáutica se vio interrumpida por la recepción de un video truculento. La historia es que conozco al tío que canta las maravillas de la ensalada de tomate y para pitorreo general, se ha convertido en una celebrity local. Se las daba de filósofo, fotógrafo y maldito. A mí me parecía un rollo de hombre, lánguido y una mala copia nórdica de Espartaco Santoni. Os pongo vídeo para que juzguéis el panorama.
También he visto un gato muerto negro tendido al lado de un edificio, todo muy poético y solitario. Un skater le preguntaba a la del bar que qué hacía. Pues dejarlo ahí, le han respondido. En fin, entre gatos y tomates será mejor que vuelva a mis rutinas taquígrafas. No voy a entrar en el infausto camino de para qué sirve todo esto, porque me he adscrito a la corriente un ladrillo cada día y no pienses más en el enconfrado. Cuando tenga el muro acabado os aviso.

martes, 26 de agosto de 2008

Un calabacín es un arma blanca

Fue uno de esos impulsos de última hora. ¿Quieres llevarte algo para el viaje? Yo dije que no. Total, los supermercados de la ciudad A están repletos de los mismos productos que los de la ciudad B. Insistió: una lata de anchoas, unas croquetas, un calabacín. Sacó el especímen del frutero y me lo enseñó. Era un calabacín cruzado secretamente con una calabaza y parecía la cosa más natural del mundo. Esto no se encontraba en las estanterías de mi supermercado junto a las bombillas de 100 watios. Quise que fuera mi amigo, y lo metí en la bolsa. Una vez en el coche, me asaltaron las dudas. ¿Qué llevas ahí niña? ¿No sabes que no se puede viajar con eso? Dánoslo. No quería llegar a ese punto. No quería que esa verdura silvestre se quedara en una bandeja de plástico anónima y serializada a la sombra de unos tíos vestidos de verde con cara de pocos amigos. En el fondo, sabía que podría pasarlo. Total, ¿qué tenía de peligroso?
Al pasar por el control, me despedí de mi tía con una mirada tipo ahora nos descubren. Creo que el guardia quizás confundió el objeto con un alegrador, un juguetito, vete a saber tú. La cuestión es que el sr. Calabacín reposa en mi nevera y creo que se va a aquedar allí un buen rato porque es enorme. Puedo montar un buffet o una fiesta temática. Está aún por ver.

lunes, 25 de agosto de 2008

Esa mosca la quiero muerta

Mi abuela es una figura que podría llenar medio internet con los matices de su personalidad. Cocinera entusiasta, el alma de la fiesta, defensora de los inocentes ante cualquier tipo de timo, conseguidora de ofertas, regateadora profesional y enemiga de las moscas namber uan. Este fin de semana la he ido a visitar y me he quedado estupefacta ante el último invento que reposa en su salón-comedor-living: la raqueta chamuscadora de moscas. No daba crédito a la unión de dos realidades tan paralelas como una raqueta y un ingenio liquidador de insectos. Parecía la abuela de Nadal haciendo ronda por la casa raqueta en mano. Muy divertido. Me quedé con las ganas de grabarla, porque luego se corta y el resultado dista años luz de su garbo natural empuñando la raqueta o antes un trapo. Era fantástico. Cual Diana Cazadora se abalanzaba contra la cristalera armada de un buen paño recio, entrenado para aniquilar cualquier vida con patas y dos alas. Tengo que confesar que conseguí grabarla bailando un pasodoble con mi tía, ya que eran las bodas de oro de un fantástico personaje del pueblo apodado el Chingao. Un amigo me dijo que por qué no me retiraba al pueblo a vivir. Así de entrada como que no, pero no sabes tú la experiencia totalmente revitalizante de una visita de fin de semana: la banda del pueblo que ríete tú de la de Kusturika, cañas a precios de ganga y un desfile de personalidades que ningún psicólogo acertaría a clasificar.
Tengo una bonita campaña de coches premium selection que vender al mundo, así que por el bien de mi vida laboral, me retiraré. Esta tarde descargo el vídeo a ver qué tal. Saludos de principio de semana, C.

viernes, 22 de agosto de 2008

Locura en el buffet

Mi contacto me dijo que el sitio estaba bien, que era un festival de colores y una celebración para los sentidos. Me entregué a sus prometedoras palabras cual fiel discípula de una secta. Iremos a probar el último buffet "japonés" del barrio. Aquel lugar parecía la sección de Asia de un parque temático. Sólo faltaba que las mozas fueran en bikini y ellos con leche de coco esparcida por la pechera, cantando el último hit del verano. No sé si se dio la conjunción de que todos los demás lugares estaban cerrados, pero el restaurante estaba altamente poblado. Todos en masa al buffet, como si estuvieran repartiendo beluga y néctar de papaya. La verdad es que había sushi de colores, unos calamares que vete tú a saber en que poza desconocida habían sido pescados, y chucherías de postre (?). Todo muy postmoderno, como la camarera "japonesa" que llevaba un decapado muy Tina Turner en plan liso y oscuro. También había un montón de gatos solitarios cenando diseminados por aquel salón no imperial. Y pensé, al paso que voy acabaré con el Cuore, detrás de una columna, deglutiendo calamares panasiáticos y rollitos llenos de proteínas secretas. Por cierto, ayer merendé unos cruasanes y llevaban encimas. Tomen nota. Un día nos saldrá una tercera oreja en la zona pariental y aquí no ha pasado nada. Volviendo al horror vacui japonés, he decidido que no me van a ver más. Que no quiero que me empujen unas tiparracas contra una fuente de melones, mientras comentan las unas a las otras que ese pastel de limón (aquello tenía de limón lo que yo de Albacete) estaba muy bueno.
Mi partenaire salió tan horrorizado como yo. Moraleja, hágase un potaje y quédese en casa escuchando a Mendelson. Si me animo os contaré lo que es ir a la peluquería y encontrarse al lado una pesada que iba con un perrito amaestrado que se llamaba Perla, con cuna incorporada. Casi tan salvaje como el buffet imperial.

miércoles, 20 de agosto de 2008

La aldea de los progres

Claro, ¿por qué no iba a salir un martes a tomar el aire? Después de encontrarme a un señor por la calle que primero me dijo si quería una pera (tal cual) y luego si quería ir a su casa (?) decidí que era una buena hora para cenar. Quedé con una amiga y nos despeinamos juntas en la terraza mientras catábamos las judías biológicas de mi padre, un campesino postmoderno en lucha continua contra la chinchilla y hablador de plantas. Muy mono él. Luego decidimos ir a una plaza de la aldea más progresista de esta ciudad. Le dije a mi amiga que seguro que estaría repleto de escenógrafos, milenaristas, profesores de reiki y arqueólogos folk. Para mi sorpresa me presentaron a dos arqueólogos in situ, en plan lámpara mágica. Lo mejor de todo es que les dije que me llamaba Paquita y huyeron. Perfecto, porque esto confirma mis teorías de que en esa aldea te tienes que llamar Empédocles o Siracusa para que sus habitantes caigan rendidos a tus pies. Escuchamos a le Petit Ramón, que debe ser el nuevo oráculo o similar pero no le cogí demasiado el punto, para pasar al gran Riba y su pachanga variada, que al menos ves que se lo pasan bien. Volví a casa distraída, me metí en un concierto de jazz sin salida aparente, en plan persecución policial por el Bronx, y luego me reconducí a un nuevo capítulo de horizontalidad y ficción. Creo que Christopher Moltisanti me invitaba a cenar en Satriale's y me pedía cannoli de postre.

martes, 19 de agosto de 2008

Altoburgués por una tarde

La historia fue de la siguiente manera. Llegó a mis manos un bono regalo de un masaje en un estupendo hotel de esta escaparatada ciudad. La mejor manera para combatir un lunes, supongo. Antes del masaje en sí, te dejan campar por una especie de sala donde el agua reina en sus diferentes modalidades. Me cocí en el hamam, para pasar a una especie de piscina pseudo romana-muy principio de siglo, donde pensé, tal cual, que todo era posible, que este otoño me fulminaba el documental, que conocería a alguien maravilloso, que me enviaban de corresponsal cultural a Japón o a Nueva York para anotar las ideas más brillantes de las cabezas más pensantes de Shibuya o Manhattan y que me esperaba una merluza al vapor en casa con patatas y todo. Qué cosas que tienen las piscinas pseudo romanas, que te incendian la imaginación a más no poder.
Luego pasé a la sección masaje. Me tumbé, me desprendí de la ropa y de todas las ideas malignas que se empeñaban en acompañarme y me entregué a las manos de una desconocida que me debió remover no sé que fuente energética de mi tobillo, porque salí de aquel hotel muy principio de siglo con una penita colgada en la pechera, como un pin de partido político o una flor para una cita estratégica. En fin, del furor a la nieblina de bosque en dos horas. Pero como ya estoy acostumbrada a estas visitas inquietantes, le dije a mi pena, que nos iríamos juntas a tomar un helado de frutas del bosque y yogur, y me dijo que vale, que le parecía bien. Creo que se atracó con tanto helado, que luego ya no me dijo ni mu en toda la tarde. No hay nada mejor que tener contento al personal.

lunes, 18 de agosto de 2008

Veo luces, oigo señales

Seguramente se debía a una acumulación cósmica de serendipidad. No tenía otra explicación lógica. No podía ser que aquella congestión exagerada de señales respondiera a otra finalidad. Fue romperle el corazón y empezar a florecer señales, cual broma macabra. Iba al mercado, y allí, en primera fila speculous belgas. Volver a casa y en la rendija de la puerta un folleto de viajes con una semana romántica por Bélgica (Flandes y Brujas incluidos). Apoltronarse en el sofá y oír la invitación en principio amistosa de la vecina de enfrente que acababa de comprar una cerveza, evidentemente belga, de promoción y que si quería compartirla. No se lo podía creer. Veía camisetas de Tintín cada dos por tres, así como infinidad de referencias que solo su hipotálamo rasguñado podía leer. Una pena tan grande que se extendía como un chicle gigante y que le abrazaba noche y día se empeñaba en acompañarla. Vete bicho. Vete a la Grande Place y piérdete por debajo de una alcantarilla belga. Súbete al Atomium y que te succione una nube belga, ruidosa y llena de lluvia.
Cuando me lo contaba, asentía profundamente con cada una de sus digresiones. Porque en realidad ella no sabía que yo tenía patentada esas persecuciones de señales clasificadas por países.

Horizontalidad y ficción

Quería hablar. Quería contarlo. Pero no me quería acercar a mi pequeño Mac, porque aunque es adorable, me siento demasiado hija de mi tiempo, y me sorprendo a las 2 de la mañana mirando las fotos de no sé quién que se ha ido con sus colegas a un festival de música country, por decir algo, a no sé dónde y entonces pienso que debería estar en un lugar mejor. Que qué coño estoy haciendo cual murciélago desviado por un sonar defectuoso.
El caso es que he estado rodeada de realidad estos días. De playas puritanas, la esencia de la Costa Brava a un palmo, donde ni el karma de las olas me invitaban a hacer topless. Pijos aburridos anidando bajo sombrillas, gente natural como la vida misma que recita ristras de apellidos mientras pienso que se trata de un experimento antropológico y que en breve un señor me llamará para que me vaya a casa. Que mi parte del experimento ha concluido. Luego estuve con una niña atómica y pelirroja de dos años con la que hice pasteles de piedras en la playa, quizás lo más divertido. Y me tragué los Juegos Olímpicos, yo tan anti fan que soy del deporte, como que me emocioné. Ves la garra que tiene esa gente, personas que cada día repiten una rutina hasta la saciedad y logran superarse, competir, no decaer, una mística de la autosuperación de la que evidentemente estoy a años luz.
Luego volví a mi casa, a mi cama, a mis sábanas revueltas y me dediqué a poner lavadoras, trocear comida, escuchar coplas. Y pensé que al día siguente rodaría un nuevo capítulo de realidad vertical.

martes, 12 de agosto de 2008

La gente que toma zumo de piña

(entre otras cosas), me pregunto, qué tipo de gente es esa. Cómo pueden pedirse el peor zumo de la historia con diferencia, de un color blancuzco tirando a tostado que puede proceder de cualquier sitio menos de una piña. También me fascina la gente que se pide una caña de cabello de ángel. Terrible elección. Hoy ha sido un día señalado ya que en la panadería ha acontecido esta feliz coincidencia. Sólo ha faltado el hat trick con una ensaladilla rusa, que ya es la tercer cosa peor que te puedes pedir junto a los callos y los palitos de cangrejo rebozados (esos que llevan tres dedos de fritanga). El caso es que a la gente la puedes calar más o menos por lo que come. Aunque nunca se sabe, es puro esoterismo. Alguien que ingiera cañas de cabello de ángel me da cierto reparo de entrada. Tampoco me comería nunca una sopa en un restaurante chino. La verdad es que desciendo de la rama vasca de la buena comida y mejor mesa, donde una merluza responde a su nombre y se presenta lustrosa en tu plato con ese color marfil que no deja duda de su silvestre vida marítima. Enséñale a mi abuela un salteado de gambas del Mediterráneo y tendrás la versión española de Pesadilla en Elm Street. En fin, que yo arrastro tres mil manías culinarias incluida la del zumo de piña. Quizás podamos dividir a la gente entre los defensores y los detractores del zumo de piña. Al menos con esta división, ya sé donde estoy.

lunes, 11 de agosto de 2008

Back from the haren

Una semana pasa a la velocidad de la luz, del rayo y las ondas gamma, todas juntas. 5 días en Estambul también. Estaba justo pensando que hacía tiempo que no viajaba sola y lo que al principio es reparo y cierto bloqueo, pasó a ser disfrute y un gran por qué no. Ir solo te permite camuflarte mejor con el paisaje, y luego te confunden con una islandesa, te invitan a tomar un café en una tienda de alfombras y kilims del año pum en el Gran Bazar y luego vas a cenar a un restaurante con vistas al Bósforo y bailas horteradas con desconocidos. No está mal. El tercer día llegaron mis contactos y ya me dediqué a deambular con ellos. Muy agradables todos y sonrientes. Fuimos a la boda, que más bien parecía un posado para el Vogue Italia, ya que las invitadas sobre todo iban estupendas con sus modelazos y tacones moldeadores de glúteos. Me fascinó el ritual persa, con sus bailes, la gente cantando, las miradas, la alegría, todo vamos. Y luego bailoteo con vistas al Bósforo de nuevo y luego en una discoteca enmoquetada que fue estupendo para deshacerse de los tacones. Los dias que quedaban nos dedicamos a ver antigúedades, desayunar con vistas al mar y tomarnos cuatro mil tés. Hoy me he levantado sin el run run del tráfico estambulí y sin carros llenos de manzanas que casi me atropellan.
A cambio, una ciudad vacía y con una nube como una gran pamela, coronándolo todo. Las buenas noticias son que el silencio lo ha invadido todo pacíficamente.

viernes, 1 de agosto de 2008

Cuento matinal

Una joven posadolescente con problemas de altura busca antiacné en farmacia de guardia y se encuentra a su príncipe en forma de agente comercial de un laboratorio suizo y le da unas cremas de prueba que le dan un aspecto de persona interesante pero al ponerse la crema, es el agente quien se vuelve aún más interesante y entablan una florida conversación sobre el uso de la luz en las películas de Dreyer ays, Dreyer, suspira él, con la mirada perdida en el horizonte cómo me hubiera gustado cambiar el maletín por el objetivo de 35 mm cuando una lágrima comienza a caer por su mejilla y entonces ella le dice que no se preocupe, que historias hay en todos los lados y que quizás su lugar en el mundo esté de la mano del maletín. En ese instante el maletín se abre y empieza a surgir de él nubes de plata y la chica embelesada no puede remediar empezar a bailar danzas balinesas para celebrar el momento. Toda la farmacia se convierte en un coro. Los frascos de cremas tararean los du du ah. Los envases de pildoras entonan los dubidodú las cajas de preservativos se abren eclosionando así como los tarros de ungüentos. Es lunes y parece el primer día del mundo. Amanece en la farmacia Dreyer.

** Escrito a cuatro manos con el amo y señor de
http://cerocoma23.blogspot.com/

Una noche en Lloret

En la coronilla de la ciudad, allá por Montjuich, existe un pinar que podía estar trasplantado en Lloret de Mar perfectamente y no te darías ni cuenta. Ayer celebramos el cumpleaños de dos amigos y yo estaba encantada, porque parecía que me iba de vacaciones por una noche. Fuimos en plan excursión motera y el aroma de las plantas lo inundaba todo, así como una nube de humedad y sensualidad que rodeaba la montaña, hasta rodear tu propia ubicación mental y hacerte olvidar que estabas en Barcelona, que mañana te esperaban en un trabajo y que la pasta rellena de setas estaba de oferta en el supermercado de la esquina. Llegamos justo para ver cómo el sol se acababa de revolcar y desaparecía por las entrañas de la ciudad. La vista, espectacular. Un cruce extraño entre Metrópolis y una orilla industrializada del Mediterráneo.
Es fantástico salirte de tus rutas habituales para observar las cosas desde nuevas perspectivas. La señal final, según mi abstracto sistema de señales y pistas a seguir, fue que pusieron Calaveras y Diablitos de los Cadillacs. Si ya lo pensaba, lo corroboré automáticamente. La vida es maravillosa en una mesa, rodeada de buenos amigos, un tintorro, mujeres embarazadas, brisa veraniega y ráfagas de retama. Esos referentes no hay que perderlos, porque son la llave Allen de la Felicidad.
El Canal Nostalgia, para todos ustedes, se despide. Ha sido una semana triste de despedidas y ya no me caben más tiritas en la parte derecha superior.

miércoles, 30 de julio de 2008

Ilusión con control

El título lo dice todo. Tírate al mar desde un barranco, pero ten situada en el horizonte la boya más cercana. Haz el bobo tonto por la noche, con las manos cargadas de cubatas, pero no reveles si te gusta el entrecot re-hecho o que todavía sangre. Y sobre todo, no confíes más de la cuenta en los corazones estivales, hambrientos de cumbias y utopías.
Toda esta información está avalada por un comité de expertas que se reunieron el otro día en la Rambla del Raval para ampliar la talla de sus pantalones a base de pizzas argentinas.
Parece que la niña vacaciones asoma la cabeza al final de la semana. ¡Bien! Ahora sólo deseo que los albañiles de la casa de al lado, los del concierto dodecafónico matinal, se vayan todos a Motril a achicharrarse las pantorrillas. Yo por el momento, me tengo que buscar un disfraz para una boda, ojalá se pudiera ir en albornoz, sería todo mucho más práctico, sencillo y elocuente. Seguiré con mi trabajo azaroso. Esta tarde me voy a regalar un helado del tamaño de un pino, porque es el día de Apoyo Mundial a la Chicha de la Zona de la Barriga. See you all tomorrow.

martes, 29 de julio de 2008

Con V de Vulcano

Queridos lectores, peces de colores y autónomos del corazón,
Con todos ustedes el esperador trailer de Bar Vulcano. Ingredientes: amor, humor, tiempo y mucho humo de puro. Espero estén contentos. El largo, en un periodo de tiempo indeterminado.

Bar Vulcano from Conxita Fornieles on Vimeo.
*Tengo pendiente el post Ilusión con control, pero tengo la bandeja de entrada rebosante de curro. La traca final pre apocalipsis. Feliz de todo.

viernes, 25 de julio de 2008

Don't mention it (homenaje a I.)

No me digas que tengo que rellenar un administrador con vídeos de las costas españolas. Espero que sea una broma de mal gusto porque no entraba en mis planes del día. Y encima es para hoy. Por qué no puse Ciencias del Mar en las opciones de la Selectividad. Estaría inspeccionando aletas de delfín seguramente o tentáculos de calamar. O bien anotando el proceso de reproducción de las algas atlánticas. El caso es que me he dedicado al bizarro visionado de muchos vídeos que no atinaría a reproducir. No sé si es algo endémico de este país, pero a la gente le encanta hacer montajes de cosas aparentemente bonitas, tipo vistas panorámicas, con música heavy. ¿Esto no lo enseñan en las escuelas que está prohibido? Puestas de sol con tíos berreando de fondo. PorDios.
Otro clásico son las presentaciones estilo power point con degradados y otros accesos de locura visuales. Y letras en colores infernales con tipografías infernales.
Unos jovenzuelos fumando porros y saltando por acantilados, un festival transexual de Gandía con grupos que se llaman Borrachas Provincianas y su best hit Nacidas para Fotocopiar. Fotos que transitan replegándose como la mano de Juan Tamariz. No puedo más. Me entrego al fin de semana cual vestal. Si hay quórum popular podemos subir el vídeo de las Borrachas Provincianas. 100 gramos de amor para cada lector en el bolsillo derecho del pantalón. Y sí, hoy sigue el Día Internacional de la Esperanza.

jueves, 24 de julio de 2008

De príncipes y petardos varios

Antes de que esta rutina nos engulla o nos de una soberana patada en la mandíbula, celebremos la vida con este gran vídeo obsequio del sr. Reina, el gran gurú de internet, en breve en el Wired. Porque me gustan los disfraces, los bailes indios, los mensajes cósmicos y las cosas monas. Sí, seguro que hay cosas maravillosas escondidas por las esquinas esperándonos. Sólo tenemos que tirar de una cuerdita y aparecerán. No todo son despertadores, taladros neumáticos y kleenex. Hoy es el día internacional de la esperanza, instaurado por mí misma. Quereros y reproduciros. Si alguien ha encontrado la cuerdita hoy que nos lo cuente. Yo creo que la adivinaré entre las enredaderas más bien por la tarde-noche.

martes, 22 de julio de 2008

Estar solo es la verdad

21.52, llamada perdida del niño de los manteles. Estoy en la otra punta técnica de la ciudad, pero qué coño, toda la energía que no aparece por la mañana lunera, brota milagrosamente acompañada por el vino blanco cuando cae la noche. Rrrrum. Llego a mi barrio y los encuentro. Y empieza la charla. Primero, las radiografías externas de todo culo viviente vestido de verano. Observamos cómo el deseo masculino es visiblemente superior. Lo de los paquetes, así de entrada, mientras me tomo una birra me desconcentra. A parte que creo firmemente que el encanto reside en descubrir y destapar capas. No en escanear hasta la médula ósea. Odio estas revisiones técnicas donde sólo hace falta que te pongan un sello en la frente, apto o 100% vacuno. Yo no sé si es cultural o básicamente que el verano altera todos los mecanismos de auto-control existentes. Seguimos sacando temas de actualidad como lo efímero del amor, la lotería de las relaciones o para qué sirve levantarse cada mañana. Llegamos a la conclusión que es mejor sufrir a los 30 que a los 50 y que estando uno sólo es la hora de la verdad. Que ya no es fulanito el que te obliga a tener mal carácter o que nunca escribes tus memorias porque tienes que ir a ver a tu suegra. El auto-conocimiento es un camino lleno de matorrales a despejar por uno mismo (con conejos saltarines incluidos). La bohemia me ha pasado factura impecable esta mañana. Tres parar en el despertador y cara picassiana. Pero es que en el fragor de la noche cualquiera dice que no.

domingo, 20 de julio de 2008

Estar paralizada en domingo

Calor. Sábanas pegadas. Mi vecino que llega haciendo eses, con efectos colaterales nocturnos y portazo de postre. Corriente de aire que genera carraspera automática. Tengo sed, ah, sí, que he cenado bacalao. Vuelta y vuelta y me levanto groggy intentando parar todos los relojes del hemisferio norte y rezando para que declaren el trabajo una actividad ilegal y nos quedemos todos en casa esperando a que levanten la prohibición. La idea brillante del mes de julio es solicitar una beca para estudiar cine. ¿Qué tal? La broma se está complicando ya que recopilar tres mil papeles se las trae, así como redactar informes que puedo perjurar mi mano derecha se niega a hacer es un soberano coñazo. Tic tac. El calendario corre a la velocidad del rayo y estoy francamente en pelotas. Llamada de emergencia a mi filósofo de cabecera. Me dice que me quiere mucho y que no me preocupe, que esas becas no se las dan a a gente como nosotros. Me encanta. Son casi las 5 de la tarde y he abierto 8 veces el ordenador para nada. Para ver qué tiempo hace en Filipinas, ver las fotos de un desconocido que ha estado en Istambul y poco más. James Joyce tenía mérito. Alejandro Magno también.
Después de este autolavado, voy a enfrentarme a la puñetera carta de motivación. ¿No serviría este blog? Aquí cuento mis filias y fobias y está todo bastante claro. En fin, siguiendo las teorías de Mendel estoy claramente en el grupo recesivo. Con lo flamenca que era yo, me estoy convirtiendo en una jubilada de resort tipo Sun City o Marina d'Or. Horror. El tiempo pasa para todos.

viernes, 18 de julio de 2008

Cómo amordazar al enano cabrón

No son todo nubes de color rosáceo y atardeceres al ritmo de Cesarea Evora. También convivimos con nuestros demonios y fantasmas, con la quimera de tres cabezas y pezuñas de toro. Viven escondidos en alguna zona del esternón, que es donde suele doler cuando uno está triste o contrariado. No es un dolor en sí, es una molestia, es un golpe de cola de dragón que retumba por las cavidades pulmonares. Te ahoga momentáneamente, te paraliza, te recubre con una leve capa de bava llena de preguntas y dudas, te abraza jugando a ahogarte un poco. A ver si aguantas el embate. Hay dos opciones, sucumbir al ataque y darse cuenta que uno es un guisante cósmico perdido en una inmensa ensaladilla rusa con visos de intoxicarse de mayonesa o bien decir: a tomar viento. Las pezuñas, los grifos, la melancolía que los parió a todos juntos, os vais de vacaciones a un resort tipo Marina d'Or y os olvidáis de mí. Que tengo trabajo, que no quiero nadar en mi lagrimal, que quiero vivir tranquila. En fin, acabo de maniatar al enano cabrón que me estaba llevando hacia un descampado lleno de nubarrones negros. Le he tirado spray de auto-defensa de pimienta y le he dicho que tengo que entregar unas cosas. El tío se estaba resistiendo, pero le he dicho que como no me dejase en paz, en la próxima vez se convertiría en el pianista de Parada. Ha prometido no volver a molestarme.

jueves, 17 de julio de 2008

El que inventó los smileys que levante la mano

Me resulta inquietante el affaire de los smileys. ¿Quién tuvo la arrolladora idea de inventarlos? Ese tono amarillento, casi de disentería y esas caritas que pretenden transmitir los sentimientos que las palabras del remitente se supone no pueden alcanzar. No me gustan. También me parece muy sospechoso la gente que no para de endosarte smileys cada dos palabras. ¿Has matado al perro del vecino y lo estás escondiendo en el arcón-congelador? ¿Quieres que te revele mi número de Visa para comprarte un set de pesas en Ebay? No lo sé. Ya lo averiguaré.
En el último teléfono que cayó en mis manos no había smileys (welcome to adulthood!)
Prefiero que me hablen, me describan, me hagan señas capaces de aparcar un avión antes que un smiley. ¿Es una alimaña de Microsoft para conquistar nuestros cerebelos o de dónde salió? Como sé que por aquí circula gente cultivada como el padre de Software over the rainbow, podíamos empezar un bonito debate, porque esto de hablar con el ratón y la lámpara no es del todo complaciente. Voy a teclear para el enemigo. Saludos!

miércoles, 16 de julio de 2008

La enfermedad del sueño

No consigo despertarme todavía a pesar de llevar dos cafés, un bocadillo vegetal y ligero estrés en el cuerpo. ¿Con qué biorritmos estoy sintonizada? ¿Con los del topo? Yo ya no sé si es el verano, la indolencia, la confianza de que en un momento dado el paro nos acogerá a todos en su seno maternal o vete tú a saber qué. ¿Son los directivos de multinacionales seres de una raza superior? ¿También cabecean delante del teclado? ¿Retrasan los relojes a tientas y de manera automática? Esto lo tengo pendiente de descubrir. Las personas más responsables que conozco suelen llegar a la hora y tienen un aguante considerable. Este camino torcido entre las ínfulas artísticas y el neocapitalismo es tierra de nadie. Lo tiras todo por la borda y le cantas a la naturaleza en una cala perdida del Cap de Creus o te espabilas, te despiertas, te tomas un par de Red Bulls y pones pause en el canal imaginación. Lo hablaba hace un mini minuto con mi compañero de mesa. Aquí nadie llega a la hora ni a tiros y la gente trabaja porque los famosos clientes esperan sus entregas, pero lo que es brío, ganas y paso ligero lo llevan tres. Estoy por meterme a la cama a las 9. Y pensar que sacrifiqué capítulos de los Soprano para acostarme pronto y levantarme a una hora decente...Tony, tranquilo que hoy nos ponemos al día. En fin, me voy a poner alguna horterada y a producir papeles mojados. Busco amante rico que me retire, a cambio bailaré jotas o tocaré el oukelele.

lunes, 14 de julio de 2008

Las cosas simples

Una hierba con hormigas. Un pan con tomate. Hablar con alguien sin escuchar el móvil. El suplemento del periódico. Un claustro románico. Un gitano que vende calcetines en el tren y lleva un tomate en el bolsillo. Un niño con cresta y cara pan. Un té paquistaní en su justa medida. Son cosas maravillosas que pueden llenar un fin de semana y embalsamar un poco el alma. Cosas sencillas compartidas con amigos. Dios mío, lo miras desde fuera y parece una peli de Rohmer. Cocinar, poner la mesa, comer, deglutir, entretenerte con un vaso de vino, leer las etiquetas del vino y decir oh belleza, cabecear, tirarse debajo de un árbol. Volver a empezar. La vida en la ciudad es altamente interesante, pero hay tantos mecanismos que te chupan la energía y en cambio parece que llegas a un lugar más deshabitado y repleto de verde y pío pío y te reconectas de nuevo contigo mismo. Sí, el famoso cuento de la Arcadia, el buen salvaje, bla bla. Supongo que también funciona por contraposición a un atasco o pasear una caca de perro adherida a tu suela derecha. Leer todo el día suplementos del domingo te puede llevar a la perdición. Desde aquí un homenaje a las hamburguesas de chorizo y a las Youtube party. Voy a intentar convencer a la población para que visite la Costa Blanca. Mie-do.