jueves, 18 de diciembre de 2008

The final countdown

Puedes esconderte debajo de la mesa, usurpar personalidades, atracarte de cacahuetes salados y dulces (¿de dónde procede esta receta?) o hacer cálculos sobre el presunto número ganador del Sorteo del Niño este año, pero nunca lograrás escaparte de la presentación de una campaña. Nun-ca. Porque te persiguen preguntándote que qué tienes, que qué pasará, si iluminarás a las futuras generaciones de conductores de esta parte del mundo con tus propuestas, si habrá ohs, ahs y gritos entrecortados con tu "nueva" aportación a un segmento de población masculina de 30 a 40 años más interesado en explorar camas hospitalarias y barras de bar y escotes generosos que acciones de guerrilla o jueguecitos online.
En fin. Las buenas noticias son que me he cocinado un bistec estupendo y he visto a un modelo de marido 3, con abrigo azul marino incluido.
Y ahora qué mujerzuela. Enseña tu libreta y cágate pata pa abajo, porque tendría que estar llena de juegos adrenalínicos y seductores, que lleven a los machos generadores de unos 70.000 euros anuales a su concesionario más cercano. Y vale que hay cosas, pero también tienes apuntada una receta de lasaña. Que no sé muy bien cómo se relaciona con un deportivo velocirraptor. Ala, a ver cómo lo arreglas eso.

4 comentarios:

Seggio dijo...

Es como si ponen a Gandhi a vender oleoductos nena...
Tu piensa, que haria Gandhi?
O imagínate a Ramoncín currando en el top manta.

Seggio dijo...

Comentario

Pink pony dijo...

Lo sé, son entelequias, pero aquí estoy cavando, a ver cuándo llego al oleoducto...

edujante dijo...

Lo que me alegra más por tí es ese filete que te cocinaste.
Las proteínas son un chute energético directo al cerebro. A mí hoy me toca una pieza de vacuno, cómo la que te jalaste tú, quizás más echa,salpimentada y regada con vino, del normalito, el del suma que el horno no está para bollos!

Un beso