miércoles, 22 de diciembre de 2010

Se acerca todo lo que esperabas

Navidad la la la, todos a embozar las tiendas y a exorcizar nuestras culpas con suculentos regalos. Para tu madre un vibrador de bolsillo. Ah, pero si esto es para estimular a hamsters. Da igual, total si lo va a usar de llavero. Para tu prima Rosi unas cerillas made in Uzbequistán. Pero si las regalan en cualquier bar de carretera. No hombre no, pero luego esa caja la podrá utilizar de pastillero. Ah, vale.
Y así suma y sigue hasta el infinito. Estuve escuchando conversaciones imbéciles en la cola de una tienda donde compré uno de los tres regalos de Navidad que voy a hacer.
La gente no sabe lo que compra ni lo que hace. El día que proclamen la tarde de los perros zombies, todos a medicar al perro y a sacarlo. Y así podría llenar esto con 472 ejemplos que os podéis imaginar. Las cosas han perdido su significación profunda para quedarse del tamaño y uso de un vibrador de hamster.
He desayunado un sospechoso bocadillo de tortilla de calabacín. Todo esto empezó ayer y el calabacín lo ha acabado de completar.
Ah, y la juerga gitana sigue. A partir de las 11 de la noche me tendré que poner tapones. Si el que no se divierte es porque no quiere. Feliz Navidad.

6 comentarios:

una desatada dijo...

es lo que tiene la navidad, anem fent-nos cada cop més borregos, sisplau! T'envio energia amb mans gelades, brrrr...

Pink pony dijo...

Gràcies nena, ja veig que tens algun assumpte extrany per Plaça Urquinaona jojojo :)

una desatada dijo...

jo crec que és el centre neuràlgic de l'antibien... i els ha de tocar la loteria?? el món està molt mal repartit

Pink pony dijo...

ni idea. Jo i la loteria tenim camins paral.lels...

una desatada dijo...

mmmm estic esperant nous posts, què passa!!?? happy new year, dear! ;)

Bruno Valero dijo...

total razón, me gustó.