viernes, 16 de enero de 2009

Ring ring, soy el mismo de ayer con otra cara

Mientras mi tía en pleno fevor de su descubrimiento de internet me manda pogüer points con temas tan sugerentes como cómo evitar que te secuestren y facilitar el pin de tu visa, la vida sigue.
Ayer la Comunidad del Canalillo, o sea, mis vecinos y yo, celebramos la noche de las postales rotas. No es ninguna secuela de alguna película de terror y serie J.
Los cuatro recibimos 4 postales fragmentadas de un amigo y ayer, después de 3 meses, nos reunimos para clarificar el misterio.
Nos vestimos de 2009 e incluso nos regalamos una cena en un restaurante, con lo que no tuvimos que fregar, ¡bieeen!
En la cena hablamos de temas tan sugerentes como la población de Mauritania y sus costumbres, las peripecias del antiguo vecino del 1º 2ª, que se intentó suicidar con una bombona de butano y los monólogos soporíferos de la señora de la mercería de nuestra calle, que en plan David Copperfield consigue dormirte, estés en la postura que estés, en sólo 30 segundos.
Luego fuimos a un bar y apareció un personaje que a mí personalmente me hizo bastante gracia: un primo lejano de Michael Jackson con zapatillas blancas impolutas que bailaba calypso y no sé qué más.
Nos metió un rollo bastante interesante, pero yo sabía en mi fuero interno que sólo quería secuestrar a mi vecina y en ese caso, me fusioné al grupo de charla 2 y aprendí las maravillas de vivir en una cooperativa.
A loa cama no te irás, sin hacerte una pregunta más: ¿Tendrá que convertirse la Comunidad del Canalillo en una cooperativa? La respuesta, en unos días.
Sí, lo de siempre, quereros y atragantaros de chocolate, porque el fin del orden establecido cuentan que está cerca.

3 comentarios:

Alba G. Corral dijo...

y el misterio de las fotos? que fue?

Pink pony dijo...

¿Fotos misteriosas? mmmm, ahora no me acuerdo!

Teresa dijo...

es que no eran fotos sino postales...Y puesto que nos costó tres meses desvelarlo... propongo no descubrirlo tan rápidamente.