domingo, 24 de mayo de 2009

Digitando en la escala dórica

Domingo lisérgico por causas varias: dormir poco y levemente, taquicardias matutinas, fiebre creativa atrancada, llamadas in fraganti etc...Me encuentro con dos féminas beta en la terraza, dispuestas a pasar un domingo en familina disfuncional. Una viene con resaca y tiene risa floja. Otra se ha levantado melancólica y harta de rendirle homenaje al 1. Quiere otra unidad para sumar 2. Quiere lavar nueva ropa interior, comprar dos billetes de tren y discutirse por la invasión de nuevos pelos decsonocidos en la ducha.
En este estado delirante hemos degustado una serie de tapas que venían a ser las sobras de toda la semana de la comunidad unifamiliar. Que conste que yo he hecho comida de cero. Era como ir al Bulli, pero versión bazar chino. Unos spaghetti por aquí, un trozo de sepia por allí, bajo un sol indeciso, y harto de brillar solo también.
Las buenas noticias son el próximo advenimiento de la fiesta Express Yourself, donde la idea es que cada uno pueda cantarle al desamor, alabar el envoltorio de la copa de chocolate con nata o escribirle un cuarteto a un desconocido.
El calor próximamente veraniego me adormece delante de las letras. Ya sé qué soneto voy a escribir a algún joven anónimo que tenga pinta de no ser otro memo mental.

2 comentarios:

núria dijo...

M'agrada la idea de menú degustació "bazar chino" a casa meva li'n deiem "rampoines" pero el teu concepte em sembla més innovador, més contemporani...

pink pony dijo...

ajajaj, això sí, prepara't un alkaseltzer a mà...