miércoles, 4 de febrero de 2009

Señor, le doy una medalla y un abrazo

Cualquier ciudadano de este pueblo moderno y global siente la necesidad algún día de que le hagan la cena. Mi madre es una mujer ultramoderna y ocupada en sus menesteres y muy fan del do it yourself, por lo que la solución para llenar el depósito apuntaba hacia algún restaurante amigable.
Fui con un amigo al Flash Flash, porque sé que es un lugar donde no van a aplicar la misma onomatopeya a mi cartera y siempre recuerdo un trato decente, una excepción áurea en esta ciudad de camareras divas expertas en sutiles técnicas de tortura psicológica.
El maître-camarero decidió apadrinarme. Quizás era la cara de perrito abandonado tipo, déme mi platito de pienso, señor, y no me haré pis encima o simplemente que mi look de niña de la montaña mezclado con alpinista extraviada le pareció divertido en comparación con el de las super pijas mechosas de mi alrededor.
Me dijo que el plato que me iba a pedir era un horror, pero como estoy sorda, le dije que arroz con verduras. A mitad del plato sacó la cabeza y me dijo que me podía hacer otra cosa si no me lo acababa por aburrimiento.
La velada finalizó con su explicación de que nos pasamos la vida haciéndonos fotos con monumentos y nunca en los lugares que transitamos a diario. Así, se arrimó a Pasqual Maragall, que pasaba por allí y atrapó un milisegundo de historia.
Y yo me fui contenta a casa, por haber sido servida y agasajada como la Reina de Saba.

3 comentarios:

Pink pony dijo...

Hola, soy la dueña del blog. Estoy hasta las bolas de quedar con el sr. Malcom para ir de picos pardos y que no diga ni mu en el blog. Quedas avisado Malcom.

Anónimo dijo...

Hola Pink Pussy. Soy Malcom, el amigo de Marlon, y te escribo desde Albacete. Tu blog me aturullla, casi tanto como tus...

Me da muchommiedo escribir comments en tu blog, pues es sabido que tienes una vena bermeana a lo Lucía Echevarria y no quiero acabar como su vecina de rellano

pink pony dijo...

No quiero saber nada de esa mujerzuela! Felicidades por escribir, un día te paso las contraseñas y escribes tú!